Imagina que estás sentado en clase y ¡zas!, tu maestro se transforma en Superman. ¡Bam! Tu libro de texto es un manual ultra-secreto sobre cómo aprovechar tus propios superpoderes. ¡Crac! Un compañero de clase se ha puesto verde y ha cuadruplicado su tamaño. Otro está columpiándose por todo el salón en una telaraña ultrarresistente. Y Garfield está persiguiendo al Pato Donald y a Mickey Mouse alrededor de un pupitre. ¿Qué están haciendo estos personajes de tiras cómicas en un salón de clases?
En algunos lugares, forman parte de la lección. Las escuelas en todo el país están utilizando tiras cómicas para enseñar lectura y otras materias. El Departamento de Educación del Estado de Maryland ha desarrollado un programa de tiras cómicas que utiliza historietas clásicas de Disney. Después de una prueba exitosa, se está utilizando en alrededor de 200 salones de clases, y continúa expandiéndose. El estado ha incluido una nueva serie de historietas originales, Toon Books, para primero y segundo grado. La serie fue creada por Francoise Mouly, editora de arte de la revista The New Yorker, y su esposo, Art Spiegelman, un galardonado artista de historietas.
Otro programa, el Comic Book Project (Proyecto libro-historieta), busca mejorar las habilidades de lectura y escritura de los niños. Llega a 22,000 niños en 850 escuelas en todo el país. Michael Bitz, del Teachers College en la Universidad de Columbia, en la Ciudad de Nueva York, inició el programa en 2001. Los niños escriben y dibujan sus propias tiras cómicas. "Hay un movimiento educativo que está creciendo y se enfoca en la alfabetización en todas sus formas", Bitz comentó a TFK.
¿Debemos tomar en serio las historietas?Las tiras cómicas no siempre han sacado buenas calificaciones con los padres y maestros. Fueron consideradas alguna vez como una pérdida de tiempo o motivo de preocupación. "Comúnmente, los maestros nos dicen que guardemos las historietas", dice Deshaun Osborne, del quinto grado en la Escuela Primaria Magnolia, en Joppa, Maryland. "Me impresionó escuchar que utilizaríamos tiras cómicas". Su clase está leyendo sobre mujeres científicas en una colección escrita en el estilo de las tiras cómicas.
Mientras los maestros buscan maneras creativas de mejorar las calificaciones de lectura y escritura, las tiras cómicas aparecen como una herramienta para animar a los niños a leer. Nancy Grasmick, la superintendente de las escuelas estatales de Maryland, decidió utilizar historietas, en parte, por las reacciones de los niños. "Los alumnos se ponían muy contentos de leer tiras cómicas", comenta.
Los fanáticos están de acuerdo en que las historietas ayudan a presentar a los niños características importantes de ficción, como la estructura narrativa, tono y desarrollo de personajes. También incluyen pistas en el contexto para entender palabras difíciles. "A los maestros les encanta", dice Grasmick. "Sienten que capturan el interés de los alumnos y así contribuyen a acelerar las habilidades de lectura". Darla Strouse, titular del programa de historietas en Maryland, menciona a un maestro de secundaria que reporta que los alumnos que leyeron novelas gráficas, un género similar a la historieta, escriben con mayor profundidad.
Pero no todos están convencidos. Los críticos ven a las historietas tan sólo como entretenimiento vacío. Diane Ravitch, una escritora y profesora en educación de la Universidad de Nueva York, en la Ciudad de Nueva York, dice que las historietas utilizan con frecuencia argumentos y lenguaje demasiado simples. "Los alumnos no tienen que pensar en formas complejas respecto a cómo se utiliza el lenguaje", dice Ravitch. "Leer (tiras cómicas) es tan educativo como ver los programas de TV favoritos de los niños".
Coloreando dentro y fuera de los contornosNo existen estudios que midan si leer historietas aumenta las calificaciones o las destrezas escolares. Aun así, el Comic Book Project está demostrando a los maestros que utilizar tiras cómicas puede ayudarles a enseñar a leer y escribir. Leer historietas anima el "pensamiento creativo y crítico", dice Bitz. "Ayuda a entender cosas que tratamos de lograr en las artes del lenguaje, pero en una forma única".
Sherri Pittard, una maestra de Cleveland, Ohio, dice que el Comic Book Project ha inspirado a sus alumnos. Un escritor en apuros encontró su voz y creó una historieta ganadora de premios durante dos años seguidos.
Pittard también destaca lo mucho que los niños disfrutan el trabajo. "No se dan cuenta que están aprendiendo", comenta. "Es un pequeño truco".
A Claire Dreis, de quinto año en la clase de Pittard, no le importa que le tomen el pelo. "Dibujar, colorear e inventar historias es simplemente divertido", dice.