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World Report: February 4, 2005 Vol. 10 Iss. 16

This Issue:
Table of Contents
Cover Story
Cover Story - Spanish Version
Mini-Lesson
Comprehension Quiz
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Un momento decisivo

Por Nelida Gonzalez Cutler

Los carteles de campaña cubren las calles. Los anuncios resuenan en radios y televisores. Estos son eventos típicos para los estadounidenses la semana antes de una elección. Pero la semana pasada, esto ocurría en Irak. Al acercarse la fecha de la elección del 30 de enero, los ciudadanos se prepararon para votar en elecciones libres por primera vez en 50 años. Había un sentimiento de optimismo en algunos vecindarios. Pero en otras áreas predominaban el miedo, la incertidumbre y el peligro siempre presente.

Aproximadamente 20,000 insurgentes, o rebeldes, libran una guerra contra la presencia de los Estados Unidos en Irak. Los rebeldes amenazaron con ejercer la violencia en contra de aquellos que tomaran parte en las elecciones auspiciadas por los Estados Unidos. En Bagdad se distribuyeron panfletos que advertían que cualquiera que se atreviera a votar sería asesinado. Algunos candidatos tenían miedo de hacer campaña abiertamente o de que sus nombres aparecieran en las boletas electorales. Muchos iraquíes no conocían los nombres o rostros de los candidatos.

Abbas Hamid Abdul Rezza vive en Najaf, en el sur de Irak. Su hogar está enfrente de una escuela que fue designada como un centro de votación. "Todos los días estamos asustados", le contó a TIME a principios de este mes.

Sus temores tienen fundamento. En los días antes de la elección, se intensificó la violencia. El miércoles pasado, los rebeldes atacaron varias escuelas. Seis soldados estadounidenses murieron en combate ese día. Además, un helicóptero que transportaba soldados estadounidenses se estrelló y murieron 31 de ellos, marcando el día más sangriento desde que la guerra comenzó en 2003. Aún así, funcionarios del gobierno de los Estados Unidos esperaban que al menos la mitad de los 15 millones de votantes registrados fueran a las urnas el domingo.

Dos puntos de vista
La familia al-Saadi de Bagdad, la capital de Irak, no podía esperar a que llegara el día de la elección. "Quisiera salir y votar ahora mismo", dijo Karim, de 43 años de edad, vendedor de aparatos eléctricos. Su madre, Sabiha, tiene fe que un recién elegido gobierno iraquí traerá la paz a la nación. "Ya no tendré que preocuparme acerca de la seguridad de mis hijos", afirmó.

A unos cuantos kilómetros del otro lado de la ciudad, el ánimo era menos optimista. Omar Nasreddin, de 47 años de edad, dijo que no votaría. El no creía que la elección sería justa. Nasreddin es un musulmán suní y pertenece a una minoría. Muchos suníes temen que no tendrán poder en el nuevo gobierno. Los líderes religiosos suníes han convocado un boicot de la elección.

¿Quién ganará?
Los candidatos se postularon para la Asamblea Nacional de 275 miembros. Este grupo escogerá al presidente del país y a dos vicepresidentes. Estos funcionarios elegirán al primer ministro.

Pocos observadores se atrevieron a predecir quién sería nombrado primer ministro. Los Estados Unidos apoyan a Iyad Allawi, el primer ministro interino y el hombre a quien los Estados Unidos entregó el poder en junio de 2004. Allawi describe su trabajo como una labor "horrible", pero ha librado una dura lucha para mantenerse en él. Él podría perder porque muchos iraquíes culpan a su gobierno por el aumento en la violencia y las dificultades a las que se enfrentan a diario. Hay escasez de agua, electricidad y combustible.

¿Tendrán importancia los resultados?
Los Estados Unidos esperaban que las elecciones prepararían el terreno para un Irak más independiente, que no necesite de los Estados Unidos para garantizar la seguridad. Hay 150,000 tropas estadounidenses estacionadas en Irak. La semana pasada, Allawi admitió que no quería que las tropas se retiraran hasta que las fuerzas de seguridad iraquíes pudieran realizar el trabajo por sí mismas. "No impondré una fecha definitiva" para el retiro de las tropas extranjeras, afirmó.

Tratar de asegurar una elección segura, significativa y justa fue un duro trabajo para los Estados Unidos e Irak. Pero brindar a Irak una democracia duradera, estabilidad y paz quizá sea un reto aún mayor.

Un país dividido
La mayoría de los iraquíes son musulmanes, pero están divididos en dos grupos, los shiíes y los suníes. Los musulmanes suníes y shiíes tienen una larga historia de tensión y violencia. Los shiíes son la mayoría. Pero durante el gobierno de Saddam Hussein, que es suní, los shiíes tuvieron muy poca participación en el gobierno del país.

Los kurdos son una minoría étnica. Ellos también sufrieron bajo Hussein. El domingo, ellos elegirán su propia asamblea.

Grupos étnicos
Árabes 80%
Kurdos 15%
Otros 5%

Grupos religiosos
Musulmanes shiíes 65%
Musulmanes suníes 32%
Cristianos y otros 3%

Source: The CIA World Factbook, 2004; los porcentajes son aproximados.

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