World Report: March 23, 2001 Vol.6 No.21
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- Table of Contents
- Cover Story
- Cover Story - Spanish Version
- Mini-Lesson
- Comprehension Quiz
- Teacher's Guide and Worksheets
Nosotros, la gente…
"Me llamo Sophia Wang. Tengo 10 años y vivo en Brooklyn, Nueva York. Mi mamá es negra, coreana e indígena de los Estados Unidos. Mi papá es blanco y judío. Cuando la gente me pregunta de qué raza soy, pienso: ‘¿Y eso qué importa?’ No he tenido ninguna mala experiencia por ser de varias razas, tal vez porque vivo en Nueva York, donde hay muchos tipos diferentes de gente. En la escuela de hebreo, es raro encontrar a alguien parecido a mí, pero eso no me molesta. Estoy a gusto en cualquier lado. Tal vez porque soy un poco de todo."
Sophia es parte del grupo de estadounidenses que pertenecen a más de una raza, un grupo que está creciendo rápidamente. La semana pasada el gobierno dio a conocer nuevas estadísticas del Censo 2000 que muestran el cambio racial, cultural y étnico más grande en la historia de los E.U.A. John Long, de la Oficina del Censo, comentó: "Nunca antes tuvimos una impresión tan clara de los Estados Unidos."
Las últimas cifras reflejan un crecimiento de la diversidad del país. Casi 7 millones de personas se declararon multirraciales. Los funcionarios dicen que una razón es que el número de parejas interraciales en los Estados Unidos se ha más que cuadruplicado. También, por primera vez, la Oficina del Censo de los E.U.A. ha permitido a familias como la de Sophia elegir más de un grupo racial en la encuesta del censo. El resultado es una imagen más compleja de la composición racial y étnica de la nación; una imagen que nos hace preguntarnos sobre cómo nos definimos los estadounidenses.
Hannah Motley tiene 14 años, es irlandesa y afroamericana, y ha escuchado una y otra vez esas preguntas. La adolescente de Nueva York comenta: "Los blancos tienden a verme como negra y los negros tienden a verme como blanca. No me identifico con uno más que con otro. Cuando la gente me pregunta qué soy, yo digo: ‘un ser humano, igual que tú’."
Según las cifras del censo, el número de hispanos se ha elevado en un 58% en los últimos 10 años, lo que suma un total de 35 millones. Son el grupo étnico que crece más rápido. Gente de muchas razas diferentes se considera hispana. El número de asiáticos se ha elevado en un 48%, y suma un total de 12 millones.
Una de las razones de estos incrementos es el flujo de inmigrantes hacia los E.U.A. Actualmente, 28.4 millones de personas que nacieron fuera de los E.U.A. viven aquí. Es el número más grande nunca registrado en la historia de la nación: uno de cada 10 residentes de los Estados Unidos es un inmigrante.
Al ritmo del cambio
Muchas comunidades deben adaptarse a una diversidad que nunca esperaron. Collinsville, Alabama, un pequeño pueblo con una población de sólo 1,500 habitantes, tiene un 30% de hispanos. Donny Jones ha sido el director asistente de la Preparatoria de Collinsville durante más de 10 años. Él nos comenta: "Cuando llegué aquí, sólo había unos cuantos hispanos." Actualmente, 214 estudiantes de un total de 598 son hispanos. La escuela ha contratado varios maestros que hablan español para trabajar con los chicos que todavía no dominan el inglés.
En Dearborn, Michigan, donde se ha incrementado enormemente la población árabe, el 54% de los estudiantes del distrito escolar son musulmanes. Una preparatoria está adaptando el menú de la cafetería en base a los cambios en la población estudiantil. Todos los almuerzos se prepararán según las reglas de la religión musulmana: la carne de acuerdo con los ritos religiosos, y sin incluir carne de cerdo. Wageh Saad, director de servicios escolares de las escuelas públicas de Dearborn, comenta: "El distrito ha tratado de acomodarse a las necesidades de estos estudiantes nacidos en el extranjero." Muchos chicos multirraciales se mueven con facilidad entre sus varias culturas. Kelly Dubè tiene 12 años y vive en Los Ángeles. Kelly es mitad coreano y mitad franco-canadiense. Su madre lo lleva a un templo budista donde aprende a meditar. Entiende y habla algo de coreano y sabe un poco de francés, pero la mayor parte del tiempo no piensa en su doble raza: "Si acaso, pienso que soy más estadounidense."
La nación en la que viven los jóvenes estadounidenses es muy diferente de la que sus padres pudieron imaginar. Es una nación que les permite redefinir lo que significa ser estadounidense. Margaret Greenberg, de 11 años y mitad asiática, comenta: "Aquí conoces a gente de muchas culturas diferentes. Por eso, crecer en Estados Unidos es especial: realmente te abre los ojos."
"Lo mejor de ser de dos razas es que tienes dos mundos diferentes y además tienes uno completamente nuevo para ti mismo."
Margaret Greenberg, de 11 años, de Houston, Texas
"La gente que no me conoce muy bien y que ha visto cuando mi mamá me recoge en la escuela a veces me pregunta si ella es mi nana. Cuando les explico, algunas veces se sienten avergonzados."
Hannah Motley, de 14 años, con su hermano menor Ian

