World Report: February 10, 2006 Vol. 11 Iss. 18
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- Table of Contents
- Cover Story
- Cover Story - Spanish Version
- Mini-Lesson
- Comprehension Quiz
- Teacher's Guide and Worksheets
¿Se trata de fisgonear o de salvar vidas?
Imagínate descubrir que tu hermano mayor ha estado leyendo tus Mensajes Instantáneos y escuchando tus llamadas telefónicas durante meses. Ahora él sabe todo, desde tu amor secreto hasta la vez que culpaste al perro por romper el jarrón de tu mamá. ¿Cómo te sentirías? Probablemente, no muy feliz.
Así es como se sintieron muchas personas en diciembre pasado cuando el New York Times informó que la Agencia Nacional de Seguridad (National Security Agency o NSA) ha estado escuchando a escondidas a algunos estadounidenses sin el permiso que la ley requiere. La NSA ha estado monitoreando las llamadas telefónicas al extranjero y los correos electrónicos de ciertos residentes de los Estados Unidos desde 2001.
Los legisladores y ciudadanos comunes se molestaron por las noticias. A nadie le gusta que la gente fisgonee en sus asuntos personales. ¿No va eso en contra de la ley en un país libre como el nuestro? Usualmente, sí.
Nuevas tácticas para nuevos tiempos
Es ilegal escuchar las conversaciones telefónicas de ciudadanos estadounidenses o leer su correo electrónico sin una orden judicial, es decir, un permiso oficial. Pero después de los ataques terroristas de 2001, el presidente George W. Bush utilizó sus poderes ejecutivos para poder evadir esa ley. La nueva política le permitía a los oficiales de la NSA actuar de inmediato contra personas sospechosas de terrorismo.
En el pasado, antes de que se pudiera espiar a un estadounidense, los abogados del estado tenían que probar ante un juez federal que tenían "causa probable" para creer que la persona estaba conspirando contra los Estados Unidos. El juez podría entonces emitir una orden judicial. Sin embargo, los oficiales de la administración argumentaron que este proceso tomaba demasiado tiempo en el rápido mundo de alta tecnología en el que vivimos hoy. Según dicen, la información oportuna obtenida del espionaje ha ayudado a salvar vidas. "Si hay gente en nuestro país que está hablando con [el grupo terrorista] al-Qaeda, queremos saberlo", dijo Bush el martes pasado.
Una cuestión de poder
Los críticos de este tipo de espionaje dicen que la ley actual debe obedecerse y que ésta ya le da al Presidente todo el poder que necesita para proteger a los estadounidenses. En una encuesta nacional llevada a cabo en enero, el 56% de los encuestados dijo que el gobierno debería obtener una orden judicial. "Están tratando saltarse los tribunales", dice Robert Ray, de Kentucky. "Simplemente no confío en ellos."
La Casa Blanca cree que el Congreso le dio al Presidente autoridad adicional sobre las tácticas de vigilancia después de los ataques terroristas del 11 de septiembre. El 14 de septiembre de 2001, el Congreso declaró que Bush, como Comandante en Jefe, podía usar toda la fuerza "necesaria" contra aquellos responsables de los ataques. "No hay duda alguna en mi mente de que esto es legal", dijo Bush.
Esta semana está programado que el Senado comience las audiencias sobre el programa de vigilancia. Algunos legisladores quieren que la administración explique por qué el Presidente necesita aún más poder del que ya tiene de acuerdo con las leyes antiterrorismo actuales. Sea cual sea la respuesta, intentarán imponer un equilibrio entre dos deberes importantes: mantener segura a la gente y proteger sus libertades.
¡Sonríe! Estás ante la cámara
Incluso las actividades más aburridas pueden grabarse con una cámara: comprar goma de mascar, ir a un banco, caminar por la calle o ir a clase de inglés.
De acuerdo con la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (American Civil Liberties Union o ACLU), la persona promedio es grabada por una cámara de seguridad varias veces todos los días. Es como ser "seguido por alguien que escribe todo lo que haces", le dijo a TFK el experto en tecnología de la ACLU, Jay Stanley.
**Escuelas en todo los Estados Unidos se han puesto a vigilar a los estudiantes. Se estima que el 15% de las escuelas de enseñanza media y 2% de las escuelas de enseñanza primaria usan cámaras de video para grabar las actividades de los estudiantes. Biloxi, Mississippi, tiene cámaras de video por Internet en la totalidad de sus casi 500 salones de clase.
**Pequeños poblados con pocas preocupaciones de seguridad están comprando cámaras de vigilancia. Un pequeño poblado en Maryland tiene dos oficiales de policía... ¡y cinco cámaras! En las ciudades grandes, hay una multitud de cámaras en cada cuadra. La ciudad de Nueva York tiene más de 2,300.
¡Piensa!
¿Debe el gobierno poder espiar a los estadounidenses sin un permiso legal? ¿Por qué sí o por qué no?

