World Report: September 29, 2006 Vol.12 Issue 4
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- Comprehension Quiz
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Semillas de esperanza
Si caminaras a través de incontables pequeñas aldeas en el África subsahariana verías la misma escena: mujeres y niños inclinados, cuidando plantas raquíticas. Cada año, los campos de África producen menos y menos cosechas. Muchos africanos viven al borde de la hambruna.
Los filántropos Bill y Melinda Gates dicen que el momento ha llegado para la revolución. El 12 de septiembre, la Fundación Gates anunció que se asociaría con la Fundación Rockefeller para combatir el hambre en África. Los dos grupos invertirán $150 millones de dólares para impulsar métodos de cultivo en el continente. “Juntos, compartimos una visión para crear un cambio duradero que ayudará a que millones de personas en África salgan por sí solas de la extrema pobreza”, afirma Melinda Gates.
Semillas de cambio
El nuevo programa se llama Alianza para una Revolución Verde en África (Alliance for a Green Revolution in Africa, o AGRA). Es un plan que empieza por lo más básico, las semillas que plantan los agricultores, y finaliza con los mercados donde venden sus cosechas. AGRA desea ayudar a los científicos a crear cosechas que crezcan mejor en África para después poner a disposición de los agricultores las semillas de dichas cosechas. Con el tiempo las mejores cosechas producirán excedentes que los agricultores podrán vender. AGRA también espera ayudar a los agricultores a obtener y utilizar fertilizantes químicos que mejorarán la calidad del suelo.
El lugar de la mujer
De los 18 países menos desarrollados del mundo, 16 se encuentran en el África subsahariana. Es la única región de la Tierra donde las personas tienen menos alimentos cada año.
Los agricultores del continente son en su mayoría mujeres. Las mujeres cultivan la mayoría de las cosechas en campos que son más pequeños que una cancha de fútbol. Casi todos los años, una granjera producirá apenas suficiente alimento para alimentar a su familia. Se espera que los niños ayuden con el trabajo del campo, con lo cual tienen muy poco tiempo para ir a la escuela.
Durante años la Fundación Rockefeller ha financiado pequeños programas para mejorar la variedad de cosechas en África. Muchos científicos africanos crecieron en las granjas. Margaret Karembu, una científica de Kenya, le dijo a TIME que la mayoría de las mujeres científicas mayores de 40 años "vienen de la tierra". Afirma: "Sabemos lo que significa tener que trabajar la tierra todo el día". "Cuando más mujeres conocen la tecnología, es más probable que trabajen buscando maneras para ayudar a sus hermanas que están en la aldea".
Los científicos africanos han desarrollado más de 100 nuevas variedades de cosechas. Las nuevas plantas de arroz conocidas como NERICA (New Rice for Africa o Arroz Nuevo para África), se adaptan a las condiciones de crecimiento en el área. Tienen un ciclo de crecimiento menor y son resistentes a las hierbas malas. Ya se puede sentir el efecto de sembrar plantas más resistentes. Los niños pasan menos tiempo en el campo. La asistencia a las escuelas ha aumentado en las áreas donde crece el nuevo arroz.
Entre 1960 y 1984, una revolución verde aumentó en más del doble la producción total de alimentos en países en desarrollo en Asia y Latinoamérica. Pero los expertos coinciden en que África es más compleja, porque las condiciones de crecimiento varían por todo el continente. "No se va a poder desarrollar una sola cosecha que revolucione la agricultura africana", dice Paula Bramel, una investigadora en Tanzania. "Este es un lugar mucho más diverso".
Nadie espera obtener éxito fácilmente. Incluso si los gobiernos y los agricultores hacen todo correctamente, tendrán que pasar años antes de que puedan ver los frutos de su labor. Pero las fundaciones Gates y Rockefeller prevén un África nueva, donde la gente no esté condenada a una vida de hambre. Han comenzado plantando una pequeña semilla de esperanza.

