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World Report: April 4, 2008 Vol. #13 Iss. #23



This Issue:
Table of Contents
Cover Story
Cover Story - Spanish Version
Mini-Lesson
Comprehension Quiz
Teacher's Guide and Worksheets

Un futuro mejor

Por Hannah Sachs

El camino de tierra sin pavimentar hacía saltar el auto mientras viajábamos al Pueblo del Milenio en Sauri, Kenya. Pasamos el mercado donde las mujeres, sentadas en el suelo polvoriento, vendían plátanos. Los niños pequeños colgaban envueltos en rebozos sobre la espalda de sus madres o jugaban descalzos, vestidos con ropa hecha jirones. Cuando llegamos al pueblo, caminamos a la escuela primaria Bar Sauri para conocer a la gente. La música y cantos de bienvenida tenían a todo mundo bailando. Nos unimos al baile y aplaudimos al compás de la alegre y animada música. Era el año 2004, la primera vez que había estado en Sauri. Con la ayuda del proyecto Pueblos del Milenio, el lugar cambiaría dramáticamente en los años siguientes.

El proyecto Pueblos del Milenio fue creado para alcanzar las Metas de Desarrollo del Milenio. Estas ocho metas fueron establecidas por la Organización de las Naciones Unidas en 2000. Mi padre, Jeffrey Sachs, y sus compañeros del Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York, están trabajando para lograr esas metas. El plan es sacar a la gente de la pobreza, asegurarles acceso a atención médica y ayudarles a estabilizar la economía y la calidad de vida en sus comunidades. Los pueblos obtienen asesoría técnica y artículos prácticos, como fertilizantes, medicinas y materiales para la escuela. Los líderes locales continúan con el proyecto a partir de este punto. Se supone que estas metas deben alcanzarse en el 2015; otras están programadas para el 2025. Nos encontramos a medio camino hacia el 2015 y el mundo es capaz de lograr esas metas. Pero nuestro primer vistazo de Sauri nos indicó que había mucho trabajo por hacer.

La lucha por la salud

En aquel día en 2004, seguimos a los líderes de la comunidad al Hospital de Subdistrito Yala. No se encontraba en buenas condiciones. Había una cama para cada tres niños o cada dos adultos. Las habitaciones estaban llenas de pacientes que probablemente no recibirían tratamiento, porque el hospital no lo podía ofrecer o por que los pacientes no podían pagarlo. No había doctor, sólo un encargado dirigiendo el hospital. Tampoco había agua corriente ni electricidad. Cuesta trabajo entender que hay gente que padece enfermedades prevenibles o está al borde de la muerte cuando no tendría por qué estarlo. Es algo que me asusta y me entristece.

La malaria es una de las enfermedades comunes en África, que es prevenible y tratable. Se transmite a través de la picadura de un mosquito y puede matar a los niños pequeños y enfermar gravemente a los adultos. Los mosquitos que transmiten la malaria vienen de noche. Un mosquitero para la cama, tratado con químicos que duran cinco años, mantiene alejados a los mosquitos transmisores mientras la gente duerme. Cada mosquitero cuesta $5. También existen medicinas baratas para curar de la malaria. Las soluciones son simples, y sin embargo 20,000 niños mueren cada día debido a la enfermedad. Es tan triste y tan ilógico. Los mosquiteros para cama podrían salvar millones de vidas.

Agua, fertilizantes, conocimiento

Caminamos para reunirnos con los agricultores. Sus cosechas estaban marchitándose porque no podían pagar los fertilizantes y la irrigación necesarios. Una y otra vez, las familias siembran semillas y obtienen sólo malas cosechas debido a la falta de fertilizantes y agua. Cada año, los agricultores se preocupan: ¿Podrán cosechar suficiente comida para alimentar a toda la familia? ¿Sus niños pasarán hambre y se enfermarán?

Muchos niños en Sauri no asistían a la escuela porque sus padres no podían pagar las cuotas escolares. Algunos niños tienen que ayudar con tareas del hogar como traer agua y juntar leña. En 2004, las escuelas tenían escasos materiales como libros, papel y lápices, pero los estudiantes querían aprender. Todos trabajaban con esmero con los pocos útiles que tenían. Sin embargo, les costaba trabajo concentrarse ya que no había almuerzo al mediodía. A la hora de la salida, los niños ya no tenían energía.

Una vida mejor

La gente de Sauri ha progresado en forma asombrosa en tan solo cuatro años. El día de hoy, el Hospital de Subdistrito Yala tiene medicinas, sin costo, para todas las enfermedades frecuentes. El hospital ya tiene agua potable y además, un generador de electricidad. Los mosquiteros para cama se usan en cada dormitorio de Sauri. La crisis de hambre ha sido solucionada con fertilizante y semillas, así como con las herramientas necesarias para mantener la cosecha. No existen cuotas escolares y la escuela ahora sirve almuerzos al mediodía para los estudiantes. La tasa de asistencia ha aumentado mucho.

Han ocurrido cambios dramáticos en 80 pueblos por toda el África Sub-sahariana. El progreso es alentador para los que apoyan el proyecto Pueblos del Milenio.

Existen varias soluciones para los problemas que mantienen a la gente en la pobreza. Lo que realmente ayudaría es que el mundo trabaje en conjunto para cambiar las áreas llenas de miseria. Cuando mis hijos tengan mi edad, quisiera que esta clase de pobreza sea algo del pasado. No será tarea fácil. Pero el progreso de Sauri nos muestra a todos que ganar la batalla contra la pobreza es una meta que podemos alcanzar en nuestro tiempo.

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