World Report: September 12, 2008 Vol. #14 Iss. #2
- This Issue:
- Table of Contents
- Cover Story
- Cover Story - Spanish Version
- Mini-Lesson
- Comprehension Quiz
- Teacher's Guide and Worksheets
Los republicanos se ponen en marcha
Globos rojos, blancos y azules adornaban los techos. Alrededor de 45,000 invitados habían comenzado a llegar a las Ciudades Gemelas, St. Paul y Minneapolis, en Minnesota. Pero durante varios días de la semana pasada, la Convención Nacional Republicana estuvo opacada por el huracán Gustav. Conforme la gigantesca tormenta avanzaba hacia tierra, la atención de la nación se fijó en la gente de Alabama, Louisiana, Mississippi y Texas. Los líderes republicanos decidieron bajar el tono de las festividades en el Xcel Energy Center, en St. Paul.
El primer día de la convención fue tranquilo y corto. El presidente George W. Bush canceló una aparición que estaba programada. El senador John McCain hizo un llamado a los republicanos para que pusieran "primero el país" y en segundo lugar la política. Primero el País (Country First) también es el tema de la convención.
Para el segundo día, después de que Gustav bajara su intensidad, ya todo iba sobre ruedas en la convención. Los oradores tomaron turnos para elogiar a McCain. El presidente Bush apareció desde la Casa Blanca en una pantalla gigante. Declaró que McCain "está listo para dirigir a la nación". Fred Thompson, un ex-senador de Tennessee, destacó los años de servicio de McCain como oficial naval, y su valentía como prisionero de guerra. Las porras dieron la bienvenida al senador de Connecticut, Joseph Lieberman. Lieberman fue el candidato para vicepresidente por el Partido Demócrata en el año 2000, pero ahora apoya a McCain. "El país es más importante que el partido", expresó.
Una carrera que pasará a la historiaLos oradores electrizaron a la multitud. Pero la Convención del Partido Republicano se enfrentaba a un acto difícil de superar. Del 25 al 28 de agosto, el Partido Demócrata fue el centro de atención durante su convención en Colorado (ve "La gran reunión de los demócratas", TFK, 5 de septiembre). Allí, el senador de Illinois Barack Obama aceptó la nominación de su partido en el Invesco Field frente a 84,000 de sus simpatizantes. Más de 40 millones de personas vieron el discurso de Obama por la televisión. Él es el primer candidato presidencial afroamericano de un partido político principal.
Horas después de la nominación de Obama, McCain también hizo historia. Eligió a la gobernadora de Alaska, Sarah Palin, como su compañera de fórmula. Ella es la primera mujer que compite en una nominación presidencial republicana y la segunda que busca la vicepresidencia para un partido principal. En 1984, Geraldine Ferraro fue la candidata para vicepresidenta demócrata.
Palin llegó a la gobernatura combatiendo la corrupción. "Ella es exactamente a quien necesito. Ella es exactamente a quien este país necesita para ayudarme a combatir las mismas políticas anticuadas de Washington de 'primero yo y después el país'", declaró McCain.
Palin es madre de cinco hijos. Su familia se encontraba entre el público la noche del miércoles en el Xcel Center. "Acepto el reto de una pelea difícil en esta elección, contra oponentes confiados, en un momento crucial para nuestro país", dijo a la multitud. Estaba programado que McCain aceptara su nominación la noche del jueves, después de que TFK fuera a prensa.
Protestas, en todos ladosMientras los republicanos celebraban, los manifestantes tomaron las calles en el exterior. La mayoría de las protestas fueron pacíficas, pero algunas se volvieron violentas. La policía arrestó a varios cientos de manifestantes durante la semana.
Durante los próximos dos meses, los candidatos darán discursos, saludarán de mano, besarán bebés y responderán a preguntas difíciles. La vida ardua en el camino de la campaña ayudará a preparar tanto a Obama como a McCain para enfrentar los retos de un trabajo muy difícil.




