World Report: September 19, 2008 Vol. #14 Iss. #3
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- Table of Contents
- Cover Story
- Cover Story - Spanish Version
- Mini-Lesson
- Comprehension Quiz
- Teacher's Guide and Worksheets
Cambiar al mundo
Es díficil crecer en el barrio de Bushwick. Esta parte de Brooklyn, en la ciudad de Nueva York, sufre mucho por el crimen. Más de la mitad de sus 100,000 habitantes dependen de la ayuda del gobierno. únicamente el 50% de los estudiantes en la escuela secundaria de Bushwick se gradúa en cuatro años. Algunas personas podrían decir: "Deberíamos ayudar a estos pobres niños con tantos problemas".
Pero Malaak Compton-Rock ve a los jóvenes en Bushwick y les dice: "vayan a ayudar a niños con problemas más serios". Ella cree que una vez que los jóvenes se dan cuenta del poder que tienen para mejorar las cosas, podrán solucionar sus propios problemas más fácilmente. Así que su organización de servicio, The Angel Rock Project, llevó a 30 niños de Bushwick a Soweto, en Sudáfrica, para ayudar a las familias que allí viven. Soweto es un municipio a las afueras de la ciudad de Johannesburgo. El esfuerzo, llamado "Viaje por el cambio" (Journey for Change), tiene como objetivo demostrar que cualquier niño puede cambiar al mundo.
"Los niños en Bushwick enfrentan presiones que los hacen abandonar la escuela o involucrarse en pandillas y drogas", dijo Compton-Rock a TFK. Ella y su esposo, el comediante Chris Rock, desean ayudar a estos jóvenes a obtener las herramientas necesarias para alcanzar el éxito. "Deseamos que los jóvenes vivan una vida llena de propósito y servicio", dice Compton-Rock.
Ayudar y sanarEn Soweto, muchos padres de familia han muerto de SIDA, una enfermedad mortal. Cuando esto ocurre, un abuelo o un niño debe hacerse cargo de la familia. Los voluntarios de Bushwick ofrecieron su ayuda a estas familias. Se ocuparon de los huertos, cuidaron a los bebés y compraron alimentos.
"Lo más triste de todo fue cuando visité un orfanato y cargué a un pequeñito que fue abandonado porque tenía VIH", dice Queen Clyde, de 12 años de edad. El VIH es el virus que causa el SIDA. "Este viaje fue muy buena experiencia. Pero también es importante lo que haremos cuando termine, cuando ya la gente no tenga los ojos puestos en nosotros. Eso es lo que cuenta". El viaje duró dos semanas. Pero los niños de 12 a 15 años de edad pasarán el resto del año hablando acerca de sus experiencias, recaudando fondos y otras cosas.
Una nueva actitud"Nunca aprecié lo que tenía hasta que vi a alguien que no tenía nada", dice Sadara Lewis, de 12 años de edad. De veras que cambió mi actitud. Quiero poner el ejemplo".
Nathabise Mohlopwa, de 17 años, es huérfana y se encarga de su familia. Jugó con los niños de Journey for Change y ellos la ayudaron a cuidar a su familia. Sonrió y dijo "los queremos mucho, esperamos que regresen pronto".
Donovan Rogers, de 13 años de edad, tomó muchas fotos en Sudáfrica. Dice que el viaje cambió su vida. "Lloré muchas veces detrás del lente de mi cámara. Nunca pensé que podía ayudar a los demás, pero ahora me siento inspirado para ayudar a mi comunidad".




