World Report: January 18, 2002 Vol.7 No.13
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- Cover Story
- Cover Story - Spanish Version
- Mini-Lesson
- Comprehension Quiz
- Teacher's Guide and Worksheets
Sobrevivientes del fuego en Australia
Desde principios de este mes, hay una densa nube gris sobre Sydney, Australia. Es un recordatorio de los incendios forestales que ocurrieron en las afueras de la ciudad a partir de Navidad. En los bosques cercanos, los árboles y arbustos ennegrecidos ardían, mientras los bomberos, fatigados, luchaban por apagar hasta la última brasa. Ahora, los bosques están silenciosos... demasiado silenciosos.
Decenas de miles de animales han resultado con lesiones o han muerto en los incendios, que duraron 16 días. Muchos escaparon pero están heridos o perdidos. Canguros, zarigüeyas y wallabíes vagaban peligosamente cerca de caminos y carreteras en busca de seguridad. La encontraron en los brazos de sus vecinos humanos.
Corinne Bushby es una rescatista voluntaria. A principios de este mes, Bushby se hizo cargo de una zarigüeya voladora que tenía las patas y las orejas quemadas. Bushby nos comenta: "Todavía no puede usar sus patas, así que estoy machacando las hojas para que las coma. Es muy melindrosa." Bushby espera devolver a su peluda amiga a su hábitat.
En la línea de fuego
Los incendios destruyeron más de 1.2 millones de acres de tierras de cultivo y bosque, así como 170 hogares. En el momento más difícil, las llamaradas se extendieron a lo largo de 1,250 millas, amenazando la ciudad más grande de Australia, Sydney, hasta que llegaron las lluvias. Se solicitó la ayuda de más de 20,000 bomberos.
Algunos de los incendios fueron naturales, como los que se presentan cada año en Australia. Los veranos de vientos secos y calientes de la región ayudaron a que los incendios empezaran y se propagaran rápidamente. Las tormentas eléctricas no producen lluvia, pero sí rayos. Cuando los rayos caen sobre un arbusto o un bosque seco, se inicia el incendio.
Pero no todos los incendios fueron naturales. Los funcionarios creen que 40 de los 100 incendios se iniciaron a propósito. Este es el peor caso de incendios provocados jamás visto en Australia.
Y peor aún: dos tercios de los sospechosos son menores de 16 años, algunos incluso de tan sólo 9 años. Al comenzar a disiparse el humo, la policía y los jueces tratan de decidir cómo castigar a los responsables, que ya han sido arrestados y pueden enfrentar un juicio.
Los políticos están decididos a darle una lección a los chicos que resulten culpables. Bob Carr, gobernador del estado más poblado de Australia, Nueva Gales del Sur, donde se presentaron los incendios, comenta: "Vamos a ponerlos cara a cara con lo que han hecho". Carr quiere que los responsables ayuden a limpiar el desastre.
El camino hacia la recuperación
Los incendios han marcado para siempre más de 50 de los parques nacionales de Australia, incluyendo el Parque Real Nacional, el segundo parque más antiguo del mundo (después de Yellowstone en EE. UU.). Pero los funcionarios de los parques son optimistas y opinan que los bosques, en los que viven koalas, canguros y zarigüeyas, se recuperarán. Los incendios forestales son parte de un ciclo natural que elimina árboles y arbustos viejos para que los nuevos crezcan. Y ya han brotado verdes retoños de entre las cenizas.
Al rescate de los animales
Los koalas están entre los animales más amenazados por los incendios. Se desplazan con lentitud y los árboles en los que viven, los eucaliptos, arden fácilmente. Los guardabosques temían al principio que los incendios destruyeran a colonias enteras de koalas. El biólogo Robert Close, que estudia la colonia de koalas más grande de Sydney, comenta: "Vi que las llamas estallaban y pensé: ‘Se llevarán a mis Koalas’. Pero una de nuestras hembras se las arregló para ponerse a salvo junto con su cría". Ahora Close es más optimista sobre el destino de los koalas.
Lo peor puede haber terminado, pero muchos de los animales lesionados todavía necesitan ayuda especial para recuperarse. Los voluntarios han salvado cuando menos a 200 animales, vendando y curando sus quemaduras y hasta dándoles de comer. Wayne Reynolds, que cuida una zarigüeya de cola anillada dice que "la alimenta con manzana, hojas de plantas de la región y una fórmula de leche especial para zarigüeyas".
Con un poco de ayuda de sus amigos humanos, parte de la fauna salvaje amenazada en el área se está curando. La zarigüeya de Corinne Bushby es un buen ejemplo. Cuando se hizo cargo de la zarigüeya, era dócil y estaba tranquila porque estaba en estado de choque. Ahora la zarigüeya se comporta de nuevo como un animal salvaje. Bushby comenta: "Comenzó a gruñirme el otro día. Ese es un signo muy bueno".
Los sorprendentes Animales australianos
Australia es el hogar de muchos animales que no hay en ningún otro lugar del mundo. Los biólogos dicen que esto se debe, en parte, a que Australia ha estado aislada del resto del mundo por vastos océanos durante 50 millones de años. Aquí tenemos algunos datos interesantes sobre las criaturas australianas.
Canguro: En promedio hay dos canguros por persona en Australia. No es de extrañarse entonces que a un grupo de canguros se le llame "mob", que quiere decir "muchedumbre" en inglés.
Cucaburra: El canto de esta ave suena como una carcajada, pero en realidad es una seria advertencia para que las demás aves se alejen de su territorio.
Equidna: El equidna es un monotrema, o mamífero que pone huevos. Tiene una lengua pegajosa que mide siete pulgadas, ¡perfecta para atrapar hormigas!
Ornitorrinco: Con un hocico como pico de pato, patas que parecen aletas y cuerpo peludo, los ornitorrincos son mamíferos de extraño aspecto. Son los únicos monotremas del mundo, además de la equidna.
Koala: El koala lleva a su cría en su espalda. Come principalmente hojas de eucalipto, que son venenosas para la mayoría de los mamíferos.

