World Report: May 10, 2002 Vol.7 No.26
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- Cover Story - Spanish Version
- Mini-Lesson
- Comprehension Quiz
- Teacher's Guide and Worksheets
Vueltas salvajes
Si alguna vez te has subido a una montaña rusa, ya sabes de qué se trata: vas para arriba y luego para abajo, ¡pero qué caídas! Tal vez hasta vayas de cabeza y después, se acaba de forma repentina. Pero no todos los juegos mecánicos de este tipo son iguales. Conforme la tecnología avanza, los juegos se hacen más grandes, rápidos y locos. Las montañas rusas de este año son más asombrosas que nunca.
La primera montaña rusa en EE.UU. se construyó en Coney Island, en la ciudad de Nueva York, en 1884. Se llamaba algo así como "Placentero apagón de la gravedad" (Gravity Pleasure Switchback) y su velocidad era de 6 tremendas millas por hora.
Actualmente las montañas rusas son un poco más audaces. Supermán, de la Montaña Mágica de Six Flags en Valencia, California, es una de las más veloces del mundo: alcanza las 100 millas por hora.
¿Cómo es posible tanta velocidad? Gracias a las computadoras. Antes de construir un nuevo juego mecánico, los ingenieros hacen un modelo completo en una computadora, para asegurarse de que sea lo más seguro posible y, a la vez, muy impactante.
Allan Schilke es uno de los principales diseñadores de juegos mecánicos del mundo. Él es el creador de X, una de las montañas rusas más retorcidas jamás creadas. Schilke nos explica: "Cuando das una curva en la montaña rusa, tu cuerpo está bajo tensión, al igual que cuando vas en un auto y das la vuelta en una esquina cerrada".
Las computadoras le ayudan a Schilke a saber qué tan lejos puede llegar sin poner demasiada tensión en el cuerpo. "Existen límites máximos que no se deben exceder para no sufrir una fractura en un hueso o una articulación. Cualquiera puede soportar 5 G, que es el equivalente a cinco veces la fuerza de gravedad de la Tierra, pero no por más de 5 segundos, o podrás desmayarte", dice Schilke.
Las computadoras también controlan la posición y la velocidad de los carritos (lo que significa que las personas que parece que están operando el juego en realidad no están haciendo mucho). Schilke comenta: "Realmente no hay nada en lo que puedan equivocarse, aunque quisieran chocar dos vehículos, no podrían".
El chiste es la emoción
Aunque estos juegos son cada vez más audaces, más y más gente quiere subirse a ellos. El año pasado, el número de personas que visitaron los parques de diversiones alcanzó la cifra récord de 319 millones de personas, con aproximadamente 900 millones de vueltas. ¿Dónde está la gran atracción? Los psicólogos dicen que existen algunas personas que por naturaleza buscan las experiencias extremas. Frank Farley, psicólogo de la Universidad Temple en Filadelfia, Pensilvania, comenta: "A esas personas las motiva el cambio, la variedad y la intensidad. En realidad lo que las atrae es la emoción".
También cree que las personas que buscan la emoción, a las que llama de "personalidad tipo T" (de thrill = emoción), son más aventuradas y creativas que el resto. Albert Einstein tenía personalidad tipo T. Farley comenta: "Si no estuviéramos dispuestos a buscar la estimulación, la raza humana no estaría donde está hoy en día".
¿Cuál es el paso siguiente de las montañas rusas? Si se obtiene la aprobación del gobierno de la ciudad, Schilke planea construir una montaña rusa de 510 pies de alta que caerá por el costado de un rascacielos en el centro de Las Vegas, Nevada. ¡A Einstein le habría encantado!

