World Report: October 4, 2002 Vol.8 No.4
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- Table of Contents
- Cover Story
- Cover Story - Spanish Version
- Mini-Lesson
- Comprehension Quiz
- Teacher's Guide and Worksheets
Llegaron los invasores
Este verano, el tranquilo pueblo de Croffon, Maryland, fue invadido por visitantes del exterior. Los pobladores hablaban de unos seres escurridizos y voraces que devoraban todo lo que se les pusiera enfrente. Pronto todo el país estuvo en alerta. El gobierno de Bush prometió erradicar a las extrañas criaturas. Gail Norton, secretario de Asuntos Interiores, dijo: "Parecen salidos de una mala película de horror".
Pero esto no es una película y los invasores no vienen del espacio exterior ¡La gente los trajo! Este cuento de terror es sobre un pez llamado cabeza de serpiente del norte. Viene del sudoeste de Asia, en donde es un inofensivo pez de pantano. Pero en los Estados Unidos, se ha convertido en una especie invasora. Las especies invasoras son una creciente amenaza para los ecosistemas de nuestro país. El mes pasado, los guardabosques de Maryland envenenaron el lago donde vivían los peces cabeza de serpiente antes de que causaran un daño mayor.
Vienen por mar y aire
Durante los últimos 200 años, miles de plantas y especies de animales extranjeras se han establecido en los Estados Unidos. La mayoría ingresa al país con los humanos. Algunas especies extranjeras, como la planta llamada kudzú, fueron traídas aquí a propósito, como adorno para jardines. Otros, como el escarabajo asiático de cuernos largos, llegaron por accidente en cargamentos de barcos o aviones.
Algunas de estas especies introducidas se han convertido en invasoras. Esto significa que su ingreso ha causado problemas ambientales, económicos o de salud en el país. Tanto el kudzú como el escarabajo asiático de cuernos largos son problemáticos. El kudzú se extiende como enredadera sobre árboles y arbustos. El escarabajo asiático de cuernos largos se descubrió en Brooklyn, Nueva York hace seis años y de allí llegó a Chicago, Illinois. Los escarabajos come-madera han exterminado miles de árboles sanos.
Muchas especies extranjeras no tienen enemigos naturales en su nuevo ambiente. Esto les permite extenderse rápidamente y amenazar la supervivencia de las especies nativas. "En África Oriental, la perca del Nilo invasora provocó la extinción de 300 especies de peces", afirma Guy McPherson, un ecologista de la Universidad de Arizona. Los científicos temen que el cabeza de serpiente, que puede dar coletazos y transportarse a través de pequeñas porciones de tierra de un estanque a otro, pueda tener un efecto similar en las vías fluviales de los Estados Unidos.
Nadie quiere prohibir la entrada a todas las especies extrañas. Muchos científicos dicen que debemos ser mas prácticos. En vez de tratar de erradicar a todas las especies extranjeras, debemos descubrir cuáles de esas nuevas criaturas son deseables y cuáles no. "La vida sería más sencilla si pudiéramos decir que las especias nativas son las buenas y que las especies exóticas son las malas", dice Mark Davis, un ecologista de la Universidad Macalester en St. Paul, Minessota. "Pero no es tan simple".
Davis afirma que la mayoría de las especies extranjeras son inofensivas, e incluso algunas benefician al medio ambiente. La abeja melífera europea, por ejemplo, es importante en la agricultura porque facilita la polinización para cosechas importantes.
"Sin embargo, nunca nos preguntamos a quién remplazó la abeja melífera" dice McPherson. Las invasoras europeas probablemente exterminaron a la abeja nativa que realizaba el mismo trabajo. "No sabemos lo que estamos perdiendo al introducir nuevas especies", comenta McPherson.
La ley del equilibrio
Las plantas y animales tienen un lugar especial en sus ambientes originales. "Las especies nativas tienen un papel en el ecosistema en el que se encuentran", dice el investigador Faith Campbell. "Existe un equilibrio".
Los Estados Unidos y otros países alrededor del mundo hacen lo que está en sus manos para mantener este equilibrio. La mayoría de los encargados de la vida silvestre están de acuerdo en que no somos capaces de detener las invasiones. Pero podemos trabajar para proteger a las especies nativas sanas contra las más peligrosas. Dice Campbell:
"Tenemos la responsabilidad de cuidar el medio ambiente en el que vivimos".

