World Report: February 21, 2003 Vol. 8 No. 18
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- Comprehension Quiz
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El poder del petróleo
En las profundidades de la tierra yace la sustancia más poderosa de la naturaleza, en depósitos pegajosos y brillantes. El petróleo se comenzó a formar hace cientos de millones de años a partir de los restos vegetales y animales que quedaron cubiertos con capas de roca. A través de los tiempos, estos restos se desintegraron para formar una cocción negra y maravillosa a partir de la cual se hacen la gasolina y otros combustibles fósiles. La energía del petróleo da la potencia para el movimiento de automóviles, camiones, trenes, aviones, coches, fábricas y plantas eléctricas. El petróleo se utiliza para hacer neumáticos, crayones e incluso goma de mascar.
El petróleo también da problemas. Algunos países están asentados sobre vastos lagos subterráneos de petróleo. Otros lugares, como Japón y la mayoría de las naciones europeas, por ejemplo, tienen muy poco petróleo o casi nada. Los países que necesitan petróleo deben comprarlo de los países que tienen mucho petróleo y que tienen el control sobre el mercado del petróleo. Este desequilibrio de potencias puede hacer que las relaciones entre los países sean difíciles, dice el experto en energía Robert Ebel del Centro de Estrategia y Estudios Internacionales.
"Cuatro países, Arabia Saudita, Irak, Irán y Rusia controlan casi el 70% de las reservas petroleras del mundo", dice Ebel. "Mientras mayor es nuestra dependencia del petróleo extranjero, mayor es el riesgo de que los sucesos que ocurran en los países productores de petróleo interfieran con nuestro suministro".
Últimamente, este riesgo se ha sentido más. Una huelga en Venezuela, el quinto productor más grande de petróleo (ver TFK 2/7/03), ocasionó un alza en los precios del petróleo. La amenaza de guerra en Irak, rico en petróleo, también hizo que los precios subieran. Estados Unidos produce petróleo, pero también importa aproximadamente el 59% de lo que necesita. Así que cuando los precios del petróleo extranjero suben, pagamos más.
Una nación amarrada al petróleo
Estados Unidos utiliza más petróleo que cualquier otro país. La mayoría de éste se utiliza en nuestros 200 millones de automóviles, en forma de gasolina. En promedio, un estadounidense gasta 25 barriles de petróleo al año, comparado con 15 barriles de un ciudadano de Japón o 12 de un francés.
Los altos costos y las relaciones internacionales tensas no son los únicos problemas que crea nuestro hábito por el petróleo. El petróleo también es un combustible muy sucio. Cuando los combustibles fósiles se queman, liberan dióxido de carbono y otros gases contaminantes. Los gases son malos para nuestra salud y nuestro planeta. Pueden atrapar el calor cerca de la superficie terrestre, contribuyendo a la elevación de la temperatura que se conoce como el calentamiento global. Además, las embarcaciones que llevan petróleo han derramado accidentalmente millones de galones, contaminando nuestros océanos y exterminando la vida marina.
¿Hay otra forma?
Si el petróleo es tan malo, ¿por qué dependemos de él? Para los principiantes, prácticamente todos nuestros automóviles y fábricas están diseñados para utilizar petróleo y gas. El rediseñarlos para utilizar otros tipos de combustible sería muy costoso. Además, el petróleo funciona. "Continuamos buscando un remplazo práctico para el petróleo", dice Ebel. "Sólo que no hemos encontrado ninguno".
Aun así, es posible ser menos desperdiciadores. De hecho, ya lo hemos hecho antes. En 1973, unas cuantas naciones productoras de petróleo se enojaron con Estados Unidos y triplicaron los precios del petróleo en unos pocos meses. La gasolina estaba escasa y había grandes filas en las gasolineras. Los líderes de Estados Unidos decidieron cortar nuestra dependencia del petróleo extranjero. Se impusieron nuevas reglas que obligaban a las compañías de automóviles a construir automóviles que utilizaran menos gasolina. En 1975, un automóvil promedio podía recorrer sólo 12 millas con un galón de gasolina. Para 1990, algunos recorrían más de 30 millas por galón.
Pero en años recientes, con los bajos precios del petróleo, los estadounidenses han regresado a comprar grandes autos tragadores de gasolina. Aproximadamente uno de cuatro automóviles que se venden en la actualidad es un vehículo utilitario deportivo o SUV, por sus siglas en inglés, que rinde apenas 10 u 11 millas por galón.
"En la actualidad, los consumidores no valoran la eficiencia de los combustibles", dice Eron Shosteck de la Alianza de Fabricantes Automotrices. "Cada vez que la gasolina es más barata que el agua embotellada, no es gran cosa".
El mes pasado el presidente Bush inició un programa de $1,200 millones de dólares para desarrollar un automóvil anticontaminante energizado con hidrógeno. Este automóvil resolvería muchos problemas, pero por lo menos faltan 20 años para su total realización. Otras opciones que están disponibles en la actualidad son los automóviles híbridos, que andan con electricidad y un poco de gasolina, como el Honda Insight, que ya está en el mercado. Y si los consumidores lo solicitaran, "un SUV promedio podría recorrer de 20 millas por galón a 40 millas por galón utilizando las tecnologías disponibles en la actualidad", dice Jason Mark de la Unión de Científicos Preocupados. Si los sucesos del mundo siguen elevando el precio del petróleo, es posible que los estadounidenses vuelvan a pensar de nuevo qué auto están manejando.

