World Report: October 10, 2003 Vol. 9 Iss. 5
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- Table of Contents
- Cover Story
- Cover Story - Spanish Version
- Mini-Lesson
- Comprehension Quiz
- Teacher's Guide and Worksheets
Pequeñas maravillas
La semana pasada, Matt Savage, de 11 años, ofreció un concierto en Manchester, New Hampshire, con su banda de jazz. Pero en lugar de tocar junto a niños de su edad, Matt tocó acompañado de dos adultos. El trío ejecutó piezas compuestas por el propio Matt. "Es extraño que tu jefe sea un niño de 11 años", dijo John Funkhouser, de 36 años"], bajista del Trío Matt Savage. "Pero tiene un talento increíble. Es divertido tocar con alguien que es a la vez maduro e infantil".
Cuando tenía 6 años, Matt aprendió a leer música por sí solo. Poco después, empezó a escribir sus propias piezas, como "Shufflin the Cards" y otras tonadas con sabor a jazz. Matt ya ha grabado cinco discos. "El piano es como tener 88 instrumentos combinados en uno", comenta. "Cada tecla tiene su propio sonido".
Al igual que Matt, el artista gráfico Junichi Ono, de 13 años, mostró su talento a temprana edad. Dio su primera exhibición de arte cuando tenía 8 años y ya ha publicado varios libros de arte. Pero su mamá, Naomi Ono, dice que sigue siendo un niño normal. "Junichi va a la escuela, hace la tarea y juega con sus amigos", dice Ono, "pero produce por lo menos 300 dibujos al año".
Alexandra Nechita, de 18 años, comenzó a pintar cuando tenía sólo 2 años. A los 9 años, una famosa galería de arte de California dedicó una exhibición entera a su trabajo. Hoy en día, coleccionistas de todo Estados Unidos quieren comprar sus pinturas. Algunas cuestan hasta $50,000.
¿NACIERON PARA SER ESTRELLAS?
Por supuesto que Junichi, Matt y Alexandra tienen talento natural. Pero también trabajan duro para ser buenos en lo que hacen. El psicólogo infantil Robert Butterworth dice que los niños no nacen siendo artistas o músicos estrellas. "El talento natural es sólo un punto de partida", afirma. "Para destacarse y ser realmente creativos, los niños necesitan la ayuda de sus padres, y necesitan ensayar una y otra vez".
Butterworth considera que los niños con talento con frecuencia son buenos en muchas cosas. Dice que los padres algunas veces presionan demasiado a sus hijos para que se concentren en una sola actividad. "Es importante que los niños prueben toda clase de actividades, y no sólo se dediquen a aquéllas en las que son buenos".
Incluso los niños que parecen no tener ningún talento especial pueden alcanzar el éxito creativo posteriormente. A Walt Disney, por ejemplo, lo criticaban porque perdía el tiempo haciendo garabatos. El papá del músico Bruce Springsteen le dijo que dejara de tocar la guitarra y mejor estudiara para ser abogado. Ambos probaron que tenían gran imaginación y talento.
MUCHO TALENTO, VIDA NORMAL
Cuando tenía 4 años, Mayuko Kamio empezó a tomar clases de violín. La semana pasada, 13 años después, Mayuko hizo su debut como solista en la ciudad de New York. En el concierto tocó un violín fabricado en 1727 y valuado en más de un millón de dólares.
Aparte de su talento y su fama, estas jóvenes estrellas comparten algo más: una familia que los apoya. Mayuko viaja con su madre cuando toca el violín con orquestas en Japón, Rusia y la República Checa.
La madre de Matt le ayuda a decidir dónde tocar y no lo deja hacerlo en bares donde el ambiente es lleno de humo o en los que las funciones se prolongan hasta tarde en la noche. "Mi objetivo es que siga siendo un niño", dice Diane Savage. Matt tiene mucho tiempo libre y ayuda con las tareas de la casa: "De vez en cuando, Matt tiene que dar un concierto y es la estrella por una noche. Pero al regresar a casa, es sólo un miembro más de la familia".

