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World Report: May 5, 2000 Vol.5 No.26

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Table of Contents
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Cover Story - Spanish Version
Mini-Lesson
Comprehension Quiz
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Señores de los mares

- Ritu Upadhyay

Casi 500 años] antes de que Cristóbal Colón navegara hacia el Nuevo Mundo, un barco de madera que navegaba a través de la neblina llegó a la costa rocosa de lo que hoy se conoce como Terranova, en Canadá. Los navegantes vikingos que iban a bordo fueron los primeros europeos en llegar a Norteamérica. Pero, ¿quiénes eran ellos exactamente?

Los cuentos populares y los libros de historia los han descrito como unos guerreros violentos y ladrones que sembraron el terror en Europa entre los años 800 a 1000 D.C. Pero descubrimientos de los últimos 30 años han revelado una imagen más precisa y menos salvaje de estos antiguos exploradores de los mares. La semana pasada, el Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian, en Washington, inauguró una nueva exposición de artefactos nórdicos: "Los vikingos: La saga del Atlántico Norte". La exposición se presentará también en museos de Nueva York, Los Angeles y Houston, y también viajará a Ottawa, Canadá. Esta exposición hará que veamos a los vikingos de una manera totalmente distinta.

Maestros de muchas artes
Los vikingos no sólo eran fornidos guerreros de cascos con cuernos. De hecho, sus cascos no tenían cuernos . Los vikingos eran un pueblo nórdico de una región de Europa que hoy día comprende Noruega, Suecia y Dinamarca. Los nórdicos eran agricultores y comerciantes pacíficos. Tal y como lo muestran las espadas y joyas de la nueva exposición, también eran hábiles trabajadores de los metales. Sin embargo, su talento más importante era la construcción de barcos. William Fitzhugh, del Museo Nacional del Smithsonian, describe los barcos que construían como algo "increíble, sin lugar a duda los mejores de Europa".

Los vikingos navegaban en sus embarcaciones en busca de artículos que no encontraban en su propia tierra: seda, vidrio, acero y plata de Europa, Rusia, el Medio Oriente y, posiblemente, África. Mucho hay de cierto en la reputación que se ganaron los vikingos por su salvajismo. Usaban su fuerza bruta para robar, especialmente si encontraban un tesoro brillante. De hecho, la palabra vikingo se refiere a los hombres que participaban en esos asaltos para robar.

Explorando el oeste
Gracias a su espíritu inquieto, hacia el año 500 los vikingos viajaron rumbo al oeste y llegaron a una isla donde hacía mucho frío, a la que llamaron Islandia. Hay pruebas que demuestran que allí se asentaron unos 12,000 nórdicos.

Un vikingo de barba roja llamado Erik el Rojo zarpó hacia el oeste desde Islandia y descubrió Groenlandia. Allá hacía mucho más frío que en Islandia, pero una leyenda cuenta que Erik le puso ese nombre con la esperanza de atraer a otros colonizadores. ¡Vaya truco!

Más tarde, un explorador llamado Bjarni Derjolfsson que iba hacia Groenlandia se desvió de su ruta a causa del viento y divisó a la distancia tierra firme con árboles. Leif, el hijo de Erik salió a buscarla, y fue el primer europeo en llegar a Norteamérica. Hay ruinas que demuestran que el campamento que puso Erik en lo que hoy día es Terranova duró menos de 10 años. Sin embargo, los muchos objetos nórdicos que han sido hallados a lo largo de la costa noreste de Canadá, en diversos lugares de los indígenas americanos, demuestran que los vikingos siguieron comerciando con los inuits mucho después de abandonar el campamento para regresar a Groenlandia.

El asentamiento de Groenlandia duró varios siglos. Pero hacia 1450, a consecuencia de un cambio global en el clima, empezó a hacer tanto frío en Groenlandia que ni los fuertes vikingos pudieron sobrevivir allí.

Parte de la cultura de los vikingos aún forma parte de la vida moderna. Los vikingos establecieron la legislatura democrática más antigua del mundo, el Althing, en Islandia. Sus representantes aún se reúnen para discutir asuntos importantes y resolver disputas.

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