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World Report: October 22, 2004 Vol. 10 Iss. 6

This Issue:
Table of Contents
Cover Story
Cover Story - Spanish Version
Mini-Lesson
Comprehension Quiz
Teacher's Guide and Worksheets

El despertar de un gigante dormido

Por Jeremy Caplan

La semana pasada, la lava subió vertiginosamente y con gran estruendo hasta la cima del monte Santa Helena en Washington. El volcán está activo desde el 23 de septiembre, cuando hubo miles de pequeños temblores. Desde entonces el volcán, que tiene una altura de 8,634 pies, se ha calentando y ha echado vapor y ceniza.

Los científicos están midiendo cada movimiento del volcán. La semana pasada, olas de roca fundida (magma) comenzaron a ascender hacia la cima de la montaña. La lava, que es el nombre que recibe el magma al alcanzar la superficie de la tierra, ha estado acumulándose de manera ininterrumpida sobre el suelo del cráter en el interior del volcán. La temperatura de la lava alcanza casi los 1,700 °F. ¡Cada 15 minutos se forma de ella suficiente roca nueva para llenar una piscina olímpica! Los investigadores afirman que el monte Santa Helena podría hacer erupción en cualquier momento.

La última vez que el volcán hizo erupción de forma violenta fue el 18 de mayo de 1980. En esa ocasión murieron 57 personas y se destruyeron decenas de miles de acres de bosque. Esta vez, los científicos pronostican una erupción menos violenta, sin embargo, los investigadores no descartan ninguna posibilidad. A ninguna persona se le permite acercarse a 10 millas a la redonda del volcán. Jeff Wynn, vulcanólogo en jefe para la oficina de Topografía Geológica de los Estados Unidos, comenta: "La actividad volcánica es parte inevitable del mundo en que vivimos. Estamos haciendo todo lo posible para estar seguros que esta vez estemos a salvo".

Detección del peligro
Los volcanes pueden pasar años en reposo y luego explotar con repentina violencia. Puesto que estos gigantes son impredecibles, estudiarlos es una profesión peligrosa. Muchos científicos han perdido la vida durante la investigación de los volcanes. Ahora, afortunadamente, existe tecnología avanzada que puede detectar cambios en el comportamiento volcánico sin poner en riesgo vidas humanas.

Nuevos instrumentos permiten a los vulcanólogos mantener un registro de casi cualquier cambio en o alrededor de un volcán. Los diminutos micrófonos instalados alrededor del monte Santa Helena registran hasta las explosiones más pequeñas en la superficie, de modo que los científicos pueden establecer si se presenta alguna actividad en el volcán. Los helicópteros, equipados con instrumentos que recogen gases, vuelan sobre el cráter del volcán. Los vulcanólogos estudian estos gases para tener referencias sobre lo que podría estar cocinándose en el interior de la montaña. Diminutos dispositivos con sistema de posicionamiento global miden los movimientos del volcán, lo que ayuda a los científicos a determinar si el magma está ejerciendo presión sobre la cima y empujando la superficie hacia un costado.

En el futuro, los científicos esperan poder basarse en tecnologías todavía más avanzadas. Pequeños aviones sin piloto recopilarán información. Estos aviones robot, que los vulcanólogos llaman "pájaros", recogerán muestras de gas y tomarán fotografías y videos.

Observar y esperar
Por ahora, lo único que pueden hacer los científicos es mantener vigilado al monte Santa Helena y tener paciencia. Durante miles de años, la actividad de este volcán se ha alternado entre violentas explosiones y períodos de inactividad. "Este volcán es como un interruptor gigante que se apaga y se enciende" afirma el Sr. Wynn.

Los geólogos conocen muchos de los factores que ocasionan las erupciones volcánicas. "Hemos aprendido muchísimo desde la última erupción; sin embargo, existen muchas más cosas que nos gustaría conocer."

El Anillo de fuego
Muchos de los volcanes del mundo están alineados a lo largo del Anillo de fuego, un cinturón que rodea al océano Pacífico. Con frecuencia, esta región experimenta sismos y actividad volcánica. El monte Santa Helena forma parte de dicho anillo. ¡Aproximadamente el 75 % de los volcanes de todo el mundo se encuentran en el Anillo de fuego!

El anillo delinea una placa tectónica, una de las siete partes móviles de la corteza terrestre. Los científicos han aprendido que los volcanes son en parte resultado de los movimientos de las placas, las cuales se mueven y cambian de posición de manera repetida con el paso del tiempo. En algunas ocasiones, el deslizamiento entre las placas ocasiona erupciones volcánicas y sismos.

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