World Report: November 17, 2000 Vol.6 No.10
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- Cover Story - Spanish Version
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- Comprehension Quiz
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Unas elecciones demasiado reñidas
¿Quién será el próximo Presidente de los Estados Unidos? Por primera vez desde hace mucho tiempo, los estadounidenses todavía se hacen esa pregunta días después de que terminó la votación. En la elección más reñida de los últimos 100 años, no hubo un rotundo ganador. En cambio, los ansiosos candidatos y ciudadanos tuvieron que esperar a que se contaran de nuevo los votos, y surgieron muchas dudas.![]() George W. Bush & Dick Cheney |
Fue una noche de elecciones de locura. Los estadounidenses se desvelaron viendo las noticias pero se fueron a dormir confundidos. En los noticiarios, los locutores anunciaron que el ganador era Gore, después dijeron que era Bush, luego que ninguno. En algunos periódicos sacaron reportajes en los que se decía que Bush era el ganador. Hasta los mismos candidatos se confundieron. Gore, decepcionado, llamó a Bush como a las 2 a.m. para felicitarlo por su victoria. Tres cuartos de hora después, Gore lo volvió a llamar para decirle que no se había rendido.
"Jamás habíamos tenido una noche así", comentó William Daley, el coordinador de campaña de Gore. "¡Estas elecciones están demasiado reñidas!"
"¡Que vuelvan a contar!" "¡Sigan luchando!", gritaba la gente afuera de la casa de campaña de Gore en Nashville, Tennessee. Querían que se volvieran a contar los votos de la cerrada y disputada elección en el estado de Florida.
![]() Scott Applewhite-AP El 8 de noviembre, Al Gore, con el candidato a la vicepresidencia, Joe Lieberman, le dice a una multitud en Tennessee que la elección debe decidirse. |
Florida, con sus 25 votos electorales, fue el ojo de la tormenta electoral. A medida que la noche de las elecciones llegaba a su fin, resultaba claro que el candidato que ganara en el "Estado del Sol" ganaría la Casa Blanca. Gore necesitaba 15 votos electorales para sumar los 270 requeridos, mientras que Bush necesitaba 24.
Bush parecía haber ganado en Florida, pero por una diferencia menor al 0.5% de los votos. Las leyes de Florida exigen que se vuelvan a contar los votos cuando los resultados son tan parejos. El equipo de campaña de Gore envió al antiguo Secretario de Estado, Warren Christopher, a vigilar el recuento. Bush mandó al ex Secretario de Estado, James Baker. Jeb, el hermano de Bush, que es el Gobernador de Florida, se disculpó por el proceso. En un recuento no oficial de los 6 millones de votos de Florida, se le dio una ventaja a Bush de sólo 327 votos.
Muchos habitantes de Florida se quejaron porque las boletas electorales eran confusas. En el condado de Palm Beach, se anularon más de 19,000 votos porque la gente votó dos veces por un candidato a presidente. Algunos de los votantes comentaron que el diseño confuso de la boleta los hizo votar por el candidato del Partido de la Reforma, Patrick Buchanan, en lugar de elegir a Gore. Los votantes, enojados, exigieron una nueva votación.
![]() Joyce Naltchayan-AFP Nader consiguió sólo el 4% de los votos, pero tuvo un papel importante en las elecciones. |
Florida no fue el único estado en el que la lucha se iba a definir por pocos votos. En Wisconsin, Gore ganó por menos de 6,000 votos. El vicepresidente perdió en su propio estado, Tennessee, por un margen pequeño. "En realidad, todos los votos cuentan" comentó Homer Carson, seguidor de Gore. En total, el 51% de los estadounidenses en edad de votar emitió su voto.
Uno de los principales factores de la elección fue el candidato independiente, Ralph Nader. Sólo ganó 4% de los votos de todo el país, pero quizá le quitó votos muy importantes a Gore. Nader esperaba obtener cuando menos 5% de los votos. Con ello habrían obtenido, tanto él como su Partido Verde, fondos federales que los ayudaran a participar en las elecciones del 2004. No recibió el dinero, pero Nader declaró: "Se trata del principio del fin del sistema bipartidista".
La nación espera
La semana pasada, ante la posibilidad de ganar el voto popular pero perder el voto electoral, Gore comentó que obedecería "lo que dicta la ley". Pero Daley, su coordinador de campaña, comentó que Gore no se rendiría hasta que se contaran los votos emitidos por los ciudadanos de Florida que se encontraban en el extranjero. Hasta el 17 de noviembre se concluirá dicho conteo y, mientras tanto, Estados Unidos espera.
Lo peor de todo es que esta dura batalla quizá haya provocado enemistades. Pero como dice Bush: "Estados Unidos tiene una tradición de unidad, una vez que concluyen las elecciones". En enero, el nuevo Presidente, sea quien sea, tendrá que trabajar tanto con los demócratas como con los republicanos, si quiere unir y guiar a la nación.




