A menos de un mes del comienzo de su segundo período, el presidente George W. Bush ha iniciado lo que tal vez se convierta en una de las más grandes batallas de su presidencia. Pretende cambiar uno de los programas más grandes y populares del gobierno: el de la Seguridad Social. Este programa brinda ayuda económica a aproximadamente 48 millones de estadounidenses, tales como trabajadores jubilados, familias de trabajadores ya fallecidos y personas con incapacidades graves.
La semana pasada, el presidente Bush viajó por todo el país para explicar por qué cree que el sistema está en "colapso" y necesita arreglos urgentes. Afirmó que la cuenta nacional para la jubilación se va a quedar gradualmente sin dinero. "Ahora es el momento de enfocarnos en rescatar el sistema de Seguridad Social para los trabajadores jóvenes", dijo Bush en Fargo, Dakota del Norte. El Presidente busca permitir que los estadounidenses inviertan parte del dinero que actualmente se destina al Sistema de Seguridad Social. De esa manera, argumenta, la gente podrá decidir individualmente cómo administrar sus fondos, y algunos podrían jubilarse con más dinero.
Pero tal cambio no será cosa fácil. Muchos críticos argumentan que el sistema actual no requiere ninguna reforma urgente. Además, dicen que el nuevo plan no funcionará. "El plan de Bush no es una verdadera reforma al sistema de Seguridad Social, sino más bien, es algo así como una ruleta de Seguridad Social", dijo el líder de la fracción demócrata en el Senado, Harry Reid, de Nevada.
Una red de seguridad
En sus más de 70 años de historia, el
sistema de Seguridad Social ha pagado más de $7.4 billones de
dólares. Este año, el gobierno pagará aproximadamente $509
mil millones en beneficios de seguridad social. Nueve de cada 10 personas de
más de 65 años de edad reciben su pago. Uno de cada cinco
estadounidenses jubilados depende de su cheque mensual como única fuente
de ingresos.
Hasta el momento, el gobierno ha podido pagar los beneficios con el dinero que se acumula mediante impuestos a los trabajadores y un fondo de ahorro. Pero la población de EE.UU. está envejeciendo rápidamente. Con el sistema actual, para el año 2018 el sistema de Seguridad Social comenzará a pagar más en beneficios de lo que recibe de los trabajadores.
Pero muchos piensan que los cambios que propone Bush son arriesgados. Si las inversiones particulares de cada estadounidense no funcionan, podrían quedarse con mucho menos dinero para su jubilación. Además, los críticos dicen que un cambio así sería costoso. El gobierno tendría que aumentar el presupuesto a $2 billones para poder pagar los beneficios una vez que los trabajadores comiencen a poner su dinero en cuentas privadas en vez de mantenerlo en la cuenta del gobierno.
Con miras a la batalla
Para hacer cambios al sistema de Seguridad Social, Bush
tendrá que persuadir a los trabajadores estadounidenses y a sus
representantes en el Congreso, quienes tendrán que votar por
algún plan nuevo.
Es por ello que el Presidente está de gira en el país tratando de conseguir adeptos para sus ideas. Bush no será el único que estará al pendiente de este asunto. La Asociación Americana de Personas Jubiladas (American Association of Retired Persons, o AARP) es una organización que representa a 35 millones de estadounidenses mayores. La AARP planea poner anuncios televisivos criticando los cambios que se proponen.
"Sé que ninguna de estas reformas será algo sencillo", dijo Bush en su discurso del Estado de la Unión, el 2 de febrero. "Pero tenemos que darle impulso con coraje y honestidad".
Cómo funciona actualmente
El sistema de Seguridad Social funciona como una
tubería, canalizando los impuestos de algunos trabajadores hacia los
beneficiarios. Esa es la forma en que la contribución semanal de los
trabajadores fluye a través del sistema.
1. Digamos que Juan Pérez gana $100 a la semana. El gobierno deduce un impuesto del 6.2% de su cheque de pago. La compañía donde trabaja el Sr. Pérez aporta una cantidad idéntica a ése 6.2% al gobierno.
2. La mayor parte del dinero se destina a un fondo para pagar a los beneficiarios actuales.
3. El gobierno invierte lo que resta del dinero, junto con dinero de otros trabajadores y compañías. El dinero crece conforme gana intereses.
4. Al llegar a la edad de jubilarse o si se vuelve elegible por otra causa, Juan Pérez recibe mensualmente su cheque.
¿Cómo empezó esto?
En 1935, el presidente Franklin D. Roosevelt firmó
la Ley de Seguridad Social. Esta ley estableció el primer programa
nacional del gobierno para proporcionar apoyo económico a los
trabajadores.
El sistema de Seguridad Social se puso en marcha durante la Gran Depresión de la década de 1930, cuando muchas personas perdieron su empleo y los ahorros de toda su vida. El programa brindó un apoyo a aquellos que se encontraban en necesidad. En 1939 se añadieron beneficios para los miembros de la familia.