Cada año celebramos la vida y obras de Martin Luther King Jr., un grandioso de los derechos civiles que cambió nuestra nación. El historiador Taylor Branch narra en un nuevo libro la historia de los difíciles últimos meses de la vida de este importante estadounidense.
King soñó con la igualdad entre todos y la esperanza para los pobres. Y aunque los prejuicios y la pobreza todavía existen, la importante lección de King, como comentó Branch para TIME, es que "antes que nada, tenemos que creer que somos capaces de hacer algo al respecto".
La educación de un líder
King nació en Atlanta, Georgia, en 1929.
Estudió para convertirse en ministro religioso, y se mudó a
Montgomery, Alabama, para predicar en la Iglesia Bautista de la Avenida Dexter.
Fue en el año de 1954, en el que la Suprema Corte de los Estados Unidos
prohibió la discriminación racial en las escuelas
públicas. En 1955, King encabezó un boicoteo de los autobuses de
la ciudad después de que una mujer afroamericana, Rosa Parks, fue
arrestada por negarse a ceder su asiento a un hombre blanco. El boicoteo
duró más de un año, pero condujo a que en 1956 la Suprema
Corte de los Estados Unidos prohibiera la segregación racial en los
autobuses.
En 1963, King encabezó la marcha de 250,000 personas hacia Washington, D.C. para apoyar la legislación de los derechos civiles. Lo más destacado del acontecimiento fue el famoso discurso de King, conocido como "Tengo un sueño". Al año siguiente, King recibió el Premio Nobel de la Paz. En la ceremonia, King dijo: "Acepto este premio en nombre de todos los hombres que aman la paz y la hermandad".
Las nuevas luchas
Sin embargo, en los años siguientes a esas grandes
victorias, el movimiento de los derechos civiles comenzó a dar muestras
de tensión. Algunos líderes negros comenzaban a perder la
paciencia con la filosofía de no violencia de King. Muchos activistas
blancos dedicaban cada vez más tiempo y energía para protestar la
intervención armada de los Estados Unidos en Vietnam. Además,
hubo oficiales judiciales que se esforzaron por desacreditar a King, porque lo
consideraban una amenaza.
En la primavera de 1968, King esperaba levantarse encabezando una cruzada multirracial en contra de la pobreza. La llamó la Campaña de la Gente Pobre. Aunque su equipo dudaba de la idea, King pasó meses planeando una nueva marcha hacia Washington que incluiría a personas pobres de todos los orígenes y razas, incluyendo a los nativos americanos.
Al mismo tiempo, King se involucró en protestas en apoyo a los trabajadores sanitarios negros que estaban en huelga en Memphis, Tennessee. Una manifestación degeneró en violencia, y los saqueadores rompieron las ventanas de las tiendas y destruyeron automóviles estacionados, tácticas a las que King se oponía.
Fue una época muy tensa. Incluso miembros del equipo de confianza de King discutían sobre el futuro de su grupo y su labor. En sus discursos, King a veces hablaba de morir por su causa.
King regresó a Memphis para asistir a otra protesta en abril. Un convicto prófugo le disparo en el balcón de su motel. Antes de que le dispararan, escribe Branch en su nuevo libro, King habló con un músico que iba a tocar aquella noche. "Asegúrate de tocar 'Precious Lord, Take My Hand' en la reunión esta noche", dijo. "Tócala muy bien".
Si todavía estuviera vivo hoy
Martin Luther King Jr. tendría ahora 77
años. Estas son ideas de colaboradores en materia de derechos civiles
sobre lo que él estaría haciendo hoy si hubiera vivido.
"No habría tanta gente olvidada. No
habría tanta pobreza y hambre, creo que estaríamos mucho
más comprometidos para luchar por la paz por todo el mundo".
--John Lewis, congresista demócrata del estado de
Georgia
"Hubiera sido un mundo distinto si él hubiera
vivido. Creo que habríamos actuado más rápidamente para
atender algunos de los problemas globales en Latinoamérica y
África. Él hubiera podido actuar como mediador en la
situación en el Medio Oriente".
--Andrew Young, ex embajador de los Estados Unidos ante
las Naciones Unidas y ex alcalde de Atlanta
"Su última misión fue organizar una
campaña de los trabajadores pobres...
Estoy convencido de que hoy en día nos
enfocaríamos en construir coaliciones multirraciales y multiculturales y
en esforzarnos por dar fin a la guerra en Irak..."
--Jesse Jackson, presidente de la coalición
Rainbow/PUSH.
Sus palabras siguen siendo nuestra estructura.
¿Dónde está la voz hoy en día? Nosotros somos la
voz. Tenemos que hacer que los líderes la escuchen. Él hizo lo
que le correspondía. Ahora tenemos que hacer nuestra parte.
--Marian Wright Edelman, presidenta del Fondo para la
Defensa de los Niños (Children's Defense Fund)