Con un rugido de motores, el transbordador espacial Atlantis despegó y se elevó en la atmósfera el 9 de septiembre, con rumbo a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés). La ISS es un laboratorio gigante en el espacio. La estructura en órbita es el resultado de la asociación de muchos países, entre ellos los Estados Unidos, Rusia y Japón. La estación se construyó en 1998 y su primera tripulación permanente llegó en el año 2000. Desde entonces, siempre ha habido por lo menos dos astronautas a bordo.
La misión del transbordador espacial Atlantis es construir la primera gran adición que se le hace a la Estación Espacial desde finales de 2002. Los trabajos de construcción se detuvieron desde que el transbordador Columbia sufrió un accidente el 1 de febrero de 2003. La semana pasada, la ISS, que se encuentra a aproximadamente 220 millas de la Tierra, volvió a funcionar.
Construcción complicada
Para reanudar el proyecto, los astronautas de la nave Atlantis realizaron tres excursiones espaciales. La tripulación de 6 integrantes se preparó durante cuatro años y medio para esta misión, que tiene una duración programada de 11 días. Los astronautas llevaron e instalaron un sistema de paneles solares con un valor de $372 millones de dólares. Los paneles solares duplicarán la energía y la capacidad para enviar comunicaciones de la ISS. Esta adición, que pesa 17 toneladas, es uno de los objetos más pesados que jamás se hayan llevado al espacio. Dado que la carga pesaba tanto, sólo seis astronautas, en vez de los 7 habituales, volaron en esta misión.
El lanzamiento de la nave espacial se demoró dos semanas. Primero, había mal tiempo; luego, surgieron problemas técnicos para despegar. Pero la peor parte de todo fueron las excursiones espaciales. “Estos son los recorridos espaciales y tareas de montaje más complicados que se hayan realizado jamás”, dice el coordinador del programa de la nave de la NASA, Wayne Hale.
Los astronautas realizaron tres recorridos espaciales de más de 6 horas de duración cada uno. La instalación de los nuevos paneles solares fue un trabajo meticuloso. Durante dos recorridos espaciales, se desprendieron pequeños tornillos que flotaban en el espacio. Los desechos espaciales pueden ser peligrosos si perforan accidentalmente alguna parte de la nave. Pero, al parecer, los caprichosos tornillos no causaron ningún daño a la nave Atlantis y el pequeño contratiempo no impidió que los astronautas terminaran su trabajo.
Heidemarie Stefanyshyn-Piper, la única mujer de la tripulación de la nave Atlantis, se convirtió en la séptima mujer estadounidense en hacer un recorrido espacial. Antes de esta misión, se han realizado 159 recorridos espaciales. Debido a que los trajes espaciales no están diseñados para tallas más pequeñas, casi ninguna mujer participa en las misiones. “Si te queda el traje, es más fácil trabajar” explica Piper, que mide 5'10" de altura.
Los siguientes pasos en el espacio
Unos días después de la fecha en que el transbordador Atlantis tiene planeado su regreso, está programada la llegada a la ISS de la nave rusa Soyuz. Si todo sale bien, la nave Soyuz traerá a la primera turista espacial femenina a la ISS. Tres hombres han pagado para viajar a bordo de la nave espacial rusa, pero Anousheh Ansari es la primera mujer. La iraní-estadounidense Ansari no quiere revelar cuánto pagó para el viaje en cohete. Otros turistas espaciales han gastado hasta $20 millones de dólares. Según Ansari, el viaje no tiene precio. “Me gusta ver fijamente a las estrellas, y siempre me he preguntado qué hay en el universo”, dijo. “Espero que este vuelo me lleve un paso más cerca y me ayude a descubrir lo que hay ahí.”
En los próximos años, más viajeros espaciales deben visitar la estación. La NASA está planeando 14 viajes de transbordador espacial para terminar el trabajo en la ISS. Cuando esté terminado, el laboratorio espacial será más grande que una casa con 5 habitaciones. La agencia espacial calcula que se habrán realizado más de 140 recorridos espaciales y se habrán completado 800 horas de trabajo de principio a fin de la obra.
Para el 2010, la NASA planea retirar la flota actual de transbordadores espaciales. Se están construyendo nuevas naves para llevar a los astronautas a la Luna, Marte y tal vez aún más lejos.