World Report: April 6, 2007 Vol. #12 Iss. #23

Intimidadores de alta tecnología

Por Elizabeth Winchester

Mariah López de 12 años de edad, no tuvo mucho que celebrar después de haber formado parte de las porristas en las pruebas del mes pasado. Las demás chicas comenzaron un rumor acerca de ella. El rumor se divulgó por toda la escuela, donde los estudiantes agregaron un poco de su cosecha. Pronto, Mariah comenzó a recibir mensajes de texto inquietantes y llamadas de números que no conocía. Cuando los mensajes se volvieron amenazas, Mariah pidió ayuda a los adultos. Les comentó a sus padres y se puso en contacto con el director de su escuela.

Antes, los intimidadores utilizaban palabras y puños para lastimar a los demás en los patios de juego y en los alrededores de la escuela. Hoy en día, las batallas de los intimidadores han atravesado una nueva frontera: el ciberespacio. Ellos utilizan deliberadamente el correo electrónico, los mensajes instantáneos, los sitios de Internet y los teléfonos celulares para lastimar o amenazar a los demás. Al esconder su identidad detrás de las pantallas de las computadoras, los intimidadores cibernéticos son difíciles de atrapar y muchas veces son más audaces que sus predecesores.

La intimidación en números

Como cada vez más y más chicos utilizan el correo electrónico y los mensajes de texto para comunicarse, los expertos están de acuerdo en que los incidentes de intimidación cibernética, también conocidos como acoso electrónico (e-bullying), están en aumento. Hace dos años, los profesores en justicia criminal Justin Patchin y Sameer Hinduja, encuestaron a 1,500 niños entre 10 y 17 años de edad. Ellos reportaron que cerca de un tercio de los niños había sufrido intimidación cibernética.

Sue Limber y Robin Kowalski, investigadores y maestros en la Universidad de Clemson, en Carolina del Sur, realizaron recientemente un estudio en 3,767 estudiantes de los grados 6 al 8. Sus conclusiones se publicarán en un libro el próximo otoño.

Los investigadores rastrearon los métodos más populares de intimidación cibernética. La forma más común es mediante mensajes instantáneos. Le siguen los mensajes crueles en salas de chat y correos electrónicos y en sitios web. Limber y Kowalski también descubrieron que las chicas eran dos veces más propensas a ser víctimas de estos ataques que los chicos.

Casey Schimeck, de 12 años de edad, fue una víctima. El mes pasado encontró su foto y comentarios negativos acerca de ella y su familia publicados en la página de MySpace de su vecina. "Éramos amigas, no sé que la hizo enojar", le dijo a TFK la alumna de séptimo grado de Sterling Heights, Michigan.

ˇYa basta!

Varios estados trabajan en leyes que requerirán que los distritos escolares prohíban las intimidaciones cibernéticas y castiguen a los estudiantes que lo hagan. El estado de Carolina del Sur aprobó una ley el año pasado. Arkansas aprobó una ley hace dos meses. Idaho e Iowa también promulgaron las leyes. Rhode Island espera aprobar está política a finales de 2007. En Washington, una ley contra la intimidación cibernética aprobada por el senado estatal podría entrar en vigor el verano próximo.

El reto de la intimidación

Tomar medidas en contra de las intimidaciones cibernéticas es un desafío. "La mayoría ocurre fuera de las escuelas", dice Nancy Willard, directora del Centro de Seguridad y Uso Responsable del Internet (Center for Safe and Responsible Internet Use). Algunos funcionarios se preguntan hasta qué punto las escuelas pueden castigar legalmente a los estudiantes por dichas acciones.

Descubrir la identidad del intimidador y hacer que los niños reporten cualquier problema representa un reto adicional. "A quien está siendo intimidado cibernéticamente le cuesta trabajo saber quién lo está haciendo, ya que con frecuencia las identidades se pueden esconder o falsificar", dice Limber. Si eres una víctima, aconseja, pide ayuda a un adulto.

Algo para festejar

Mariah agradeció a sus padres y al director de la escuela por haber intervenido. Después de que se identificó a las intimidadoras cibernéticas, el director las confrontó. "Antes de que las chicas se disculparan, verdaderamente quería salirme de la escuela", comenta Mariah. "Ahora me siento mejor".

El 13 de marzo, el distrito escolar de Mariah, el cual se encuentra en Highland, Utah, votó para que la intimidación cibernética forme parte de su reglamento anti-intimidadores. Los esfuerzos de su escuela podrían darle a otros chicos un motivo de alegría.