¿Ya sucedió en tu escuela? ¿Las manzanas y zanahorias reemplazaron al helado y a los brownies en tu charola de almuerzo? ¿Los maestros te han dicho que no traigas pastelillos en tu cumpleaños? Si contestaste que sí, no estás solo. Durante los últimos años, las escuelas de todo el país han establecido reglas más estrictas respecto a los alimentos. "Estoy un poco molesta porque mis golosinas favoritas (como los pastelillos) ya no están permitidas", expresó Abbie Dreibelbis, una alumna de sexto grado de Bellefonte Area Middle School en Pennsylvania, a Samantha Stokes, reportera de TFK. "Pero entiendo las razones del distrito escolar".
Los cambios se hicieron para cuidar los hábitos alimenticios y la salud de los niños. Dos tercios de los estadounidenses tienen sobrepeso; esto incluye a casi uno de cada cinco niños entre los 6 y los 19 años de edad. Los médicos y los padres están preocupados. El sobrepeso aumenta el riesgo de desarrollar graves problemas de salud, como diabetes o enfermedades cardíacas.
Una batalla que se está perdiendoPara combatir la epidemia de obesidad, los estados han aprobado leyes que requieren que las escuelas desarrollen programas de almuerzos balanceados nutricionalmente. La ciudad de Nueva York incluso ha prohibido que los restaurantes sirvan alimentos fritos en aceites que no son saludables.
Pero los esfuerzos para adelgazar al país no parecen estar funcionando. Los estadounidenses simplemente siguen engordando más y más. Hace un mes, un informe nacional descubrió que el año pasado las tasas de obesidad subieron en 31 estados. Ningún estado reportó menos gente con sobrepeso. Y un estudio realizado por la compañía de alimentos para bebé Gerber descubrió que el vegetal que más comen los niños de 2 años es la papa: ¡en forma de grasosas papitas a la francesa!
La ciencia del apetitoSabemos qué alimentos son saludables, así que ¿por qué se nos antojan los que son malos para nosotros? Los científicos tienen una idea bastante precisa al respecto. El apetito, nuestro impulso para comer, se desarrolla tanto en nuestro cerebro como en nuestro cuerpo. Vemos y olemos la comida y eso nos hace sentir hambre. Nuestro estómago produce químicos que le dicen a nuestro cerebro: ¡Vamos, come! Comer nos hace sentir bien. Esto es perfectamente normal. Los seres humanos debemos comer para sobrevivir.
El problema es qué queremos comer. ¿Por qué nos gustan los alimentos que tienen mucha sal, azúcar y grasa? La respuesta puede encontrarse en nuestra biología. Cuando nuestros ancestros vivían como cazadores y recolectores, no había garantía de dónde o cuándo encontrarían su siguiente comida. El cuerpo humano desarrolló ciertas características que ayudaron a nuestros ancestros a sobrevivir. Cuando encontraban alimentos ricos en calorías y nutrientes trataban de comer lo más que pudieran. Seguir comiendo después de estar satisfechos también era buena idea. ¿Por qué? Porque la comida era escasa. Incluso la sal, que es necesaria para sobrevivir, era difícil de encontrar en aquel entonces.
Hoy en día, en los Estados Unidos, la comida no es escasa. Es abundante y barata y no tenemos que cazar nuestra cena o pasar horas recolectando moras y nueces. Pero la biología de los seres humanos no ha cambiado mucho desde los tiempos prehistóricos. Los seres humanos todavía desean alimentos que alguna vez fueron indispensables para no morir de hambre.
Encontrar el balance adecuadoExisten varias formas de que nuestro apetito pierda el equilibrio. Para empezar, piensa en todos los anuncios que ves sobre comida rápida, dulces, refrescos y cereal para el desayuno. Las empresas se esfuerzan para crear alimentos que los niños quieran comer. Comúnmente, eso significa llenar los alimentos con aquellos sabrosos ingredientes que antes eran difíciles de encontrar. Un nuevo estudio descubrió que cerca del 98% de los comerciales de alimentos que los niños pequeños ven por televisión son de alimentos altos en... lo adivinaste: sal, azúcar o grasa.
No tenemos que sentirnos culpables por querer, y a veces comer, nuestros alimentos favoritos. Pero necesitamos aprender a escoger nuestros alimentos para tener una dieta balanceada.
"Me da gusto ver que (la forma en la que están comiendo los niños hoy en día) está cambiando", dice John Lynch, director de servicios alimentarios de la escuela Aliso Viejo Middle School, en California. "Pero los niños todavía necesitan tener información sobre lo bueno y lo malo de los diferentes alimentos que comen, no sólo de lo que servimos aquí en la escuela", dijo a Laila El Hasan, reportera de TFK. Comer bien no es algo que sólo se haga en la escuela. ¡Considérenlo tarea para toda la familia!