Se trata tan sólo de una estrecha franja de tierra, rica en historia y regada con sangre. Desde la más tierna edad, los niños israelíes y palestinos aprenden lo importante que esa tierra es para su propia gente. También aprenden cómo el conflicto por ella ha mantenido a los dos grupos enfrascados en una larga disputa.
Al igual que un prolongado ataque de fiebre, el calor del conflicto del Medio Oriente se eleva y luego baja, para después volver a aumentar. En la década de 1990 se vislumbró un posible remedio. En varias ocasiones, los palestinos y los israelíes estuvieron cerca de llegar a un acuerdo. Los palestinos acordaron aceptar la existencia de Israel. A cambio, recibieron tierras y soberanía como nación. Pero al poco tiempo todo se vino abajo. Fue un desastre.
En los pasados 18 meses, el ciclo de ataques y contra ataques ha costado más de 1,400 vidas. En la primera quincena de marzo, 183 personas murieron en el lado palestino y 62 en el israelí. Los grupos militantes palestinos han aterrorizado a los israelíes atacando restaurantes, autobuses y otros lugares públicos. La respuesta de los israelíes enfureció a los palestinos. Israel envió tanques y tropas a los poblados y campos de refugiados palestinos.
Aunque al principio la administración de Bush titubeó en intervenir, por fin se decidió a actuar la semana pasada, y encabezó una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que solicita un inmediato cese al fuego. Por primera vez, la ONU respaldó "una visión de una región donde dos estados, Israel y Palestina, viven uno al lado del otro dentro de fronteras seguras y reconocidas". El presidente Bush dijo que esperaba que la resolución condujera a "un mundo más pacífico".
Bush envió al general retirado de los Marines, Anthony Zinni, para reunirse con el primer ministro israelí, Ariel Sharon, y el líder palestino, Yasser Arafat. El vicepresidente Dick Cheney también se reunió con líderes de la región.
EE.UU. presionó a Israel para que se retirara de las áreas palestinas y le pidió a Arafat que detuviera a los grupos responsables de la violencia. El pasado martes, Israel comenzó a retirar sus tropas de las poblaciones palestinas. Sharon comentó: "Mis esfuerzos se centran ahora en el cese al fuego". Pero Arafat insistió en que un retiro parcial no era suficiente para reiniciar las conversaciones de paz.
Aunque se ve muy lejos una verdadera solución, Zinni estaba animado. Comentó: "Puedo ver aquí los ingredientes de la esperanza".