Estados Unidos tiene un gordo problema. Los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades, CDC (Centers for Disease Control) calculan que cerca del 64% de los adultos tienen sobrepeso o son obesos, que significa excesivamente pasado de peso. En los últimos 20 años, el índice de obesidad de los adultos en Estados Unidos se ha incrementado más del doble, pasando de 15% en 1980 a 31% en el año 2000.
Estas cifras muestran una problemática tendencia que sigue en aumento, ahora no sólo para la gente adulta. En el mismo período de 20 años, el porcentaje de niños obesos entre los 6 y 19 años de edad se ha triplicado a 15% de la población. Cerca de 9 millones de niños tienen sobrepeso.
La obesidad puede traer problemas de salud serios, como enfermedades del corazón, paros cardíacos, diabetes, cáncer y presión alta. La diabetes tipo 2, que alguna vez fue considerada como una enfermedad de adultos, ahora ha aumentado de forma dramática en los jóvenes.
PROBLEMAS CON LA DIETA ESTADOUNIDENSE
¿Por qué tantas personas aumentaron tan rápido de peso? Los expertos de la salud culpan la comida chatarra, las enormes porciones de alimentos y la falta de actividad. El Departamento de Salud y de Servicios Humanos de Estados Unidos, HHS (U.S. Department of Health and Human Services) informa que cerca de la mitad de todos los niños estadounidenses no realizan suficiente actividad física vigorosa.
"Son muchos los factores del ambiente de un niño que favorecen el sobrepeso: las comidas y la cantidad que comen, así como también la reducción en la actividad física" dice la Dra. Nancy Krebs, una pediatra de Colorado.
La Cajita Feliz (Happy Meals) y las pizzas para llevar son alternativas de bajo costo, rápidas y llenadoras que reemplazan a las comidas hechas en casa. Una orden de papas fritas de vez en cuando no hace daño, pero la mayoría de las comidas rápidas tienen demasiadas calorías, grasa y colesterol (que tapa las arterías) para comerlas a diario.
La tendencia a vender porciones cada vez más grandes contribuye a engordar el problema. En 1957, una hamburguesa promedio pesaba alrededor de una onza. Hoy, una típica hamburguesa pesa ¡seis onzas!
Estas malas noticias han alentado a algunas compañías a cambiar sus menús. Los expertos dicen que tales cambios son buenos, pero aún hay mucho por hacer. "Necesitamos que la industria se responsabilice por comercializar opciones poco sanas, en especial para los niños", dice Kelly Brownell, directora del Centro para Trastornos de Peso y Alimenticios de la Universidad de Yale, en Connecticut.
El gobierno está tomando cartas en el asunto. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos, USDA (U.S. Department of Agriculture) está cambiando sus guías de nutrición. La versión mejorada, que saldrá en el 2005, será más fácil de usar para todos. El USDA también está fortaleciendo sus opciones de salud en las escuelas públicas. Este año, el USDA compró más de 973 millones de libras de frutas y verduras para las comidas escolares, un 22% más que en el 2002.
UNA NUEVA RECETA PARA EL ÉXITO
Muchas familias se han dado cuenta de la crisis de la obesidad. Es por eso que ya están cambiando su estilo de vida y hábitos alimenticios.
Lo más importante es tener la actitud correcta, dice la Dra. Naomi Neufeld, directora médica de la Fundación un Niño en Forma (KidShape Foundation), en California. "Comer en forma saludable y ejercitarse no es para conformarse a una imagen ideal del cuerpo," dice. "Es para cuidarnos, porque lo merecemos."