World Report: September 29, 2000 Vol.6 No.4

La ciudad de los muertos

Zahi Hawass, uno de los mejores arqueólogos de Egipto, está en una misión para explorar las tumbas llenas de momias del oasis Bahariya, en Egipto. Es probable que esta misión dure toda su vida. Este año, Zahi hasta se enfrentó a unas sofocantes nubes de polvo para llegar a una de las tumbas. “Sentía como si me atacaran flechas de fuego”, dice Hawass. “Mis ojos estaban cerrados y no podía respirar”.

Un olor que Hawass describió como “terrible y mortal”, salía de un espeso polvo amarillo que estaba en el suelo. Hawass no dejó que eso lo detuviera. Regresó al área antes de que los trabajadores terminaran de limpiar y quitar el polvo. Fue entonces cuando encontró algo. Justo después de la zona del misterioso polvo, él y su equipo encontraron una tumba y la momia de un gobernante llamado Zed-Khonsu-efankh, quien vivió hace 2,500 años, la cual habían buscado por mucho tiempo. Cuando se dieron cuenta de quién era, “todos gritamos”, dice Hawass. Los científicos habían buscado la tumba del gobernante por 33 años. ¿Acaso algún antiguo egipcio había colocado el polvo venenoso para ahuyentar a los intrusos?

Cuentos de la cripta
La momia de Zed-Khonsu-efankh es una de las 102 que fueron desenterradas este año en el oasis Bahariya. La mayoría de las momias son de la época en la que Egipto estaba gobernado por Roma, que comenzó alrededor del siglo I y duró cientos de años. El gobernador Zed-Khonsu-efankh vivió unos 500 años antes de esa época. El antiguo cementerio, cerca del pueblo de El Bawiti, fue descubierto en 1996 y se mantuvo en secreto hasta el otoño pasado para proteger sus tesoros de los ladrones. Hawass anunció sus últimos hallazgos a principios de este mes.

Las tumbas están llenas de brazaletes, amuletos, estatuas y otros tesoros. También hay ofrendas de dátiles y semillas de oliva para los dioses. Los antiguos egipcios enterraban a sus muertos con comida y otros artículos que creían que podrían ser de ayuda en la próxima vida. Cada cámara mortuoria tiene su propia entrada, dos cuartos mortuorios y un cuarto de "entrega". Los egipcios creían que ahí las momias serían entregadas a la tierra de los muertos, donde sus almas serían juzgadas por el dios Osiris.

Muchos tipos de momias
Las momias eran preservadas de cuatro maneras distintas. Algunas eran cubiertas con una ligera capa de oro. Otras yacían bajo máscaras muy realistas hechas de tela, cubiertas con yeso y pintadas con escenas de dioses y diosas. Otras estaban en ataúdes de cerámica decorados con rostros humanos. Unos cuantos estaban envueltos en telas de lino.

Muchas de las momias que Hawass encontró este año están decoradas de una manera muy elaborada, lo que podría significar que fueron gente rica. Le gente que vivía en esta área vivía una buena vida haciendo y vendiendo dátiles y vinos de uva.

En una tumba, la más grande de todas, Hawass encontró 42 momias bien preservadas que conformaban varias generaciones de una rica familia. Una momia femenina tenía una máscara dorada con cabello negro y una corona de flores rojas y negras. En su pechera había una imagen de los hijos del dios celeste con cabeza de halcón, Horus. Otra momia femenina tenía un sepulcro de madera pintado a sus pies con una imagen de una mujer con vestido romano pasando al más allá a través de una puerta adornada con cobras. Una momia masculina envuelta en líneas con patrones de lino, yacía bajo la cubierta de su pechera, con una cara humana y pinturas de un pájaro, que podrían representar el alma de la persona que murió.

El equipo tomó rayos X en algunas de las momias para darse una idea de su salud y condiciones de vida. Una momia masculina mostraba señales de cancer. Otra momia masculina llevaba una corona de oro con cobras aladas bajo su envoltura.

El sitio se ha ganado el sobrenombre de “Valle de las momias doradas”por las máscaras cubiertas de oro y las pecheras que muchas de las momias llevan. El año pasado, Hawass descubrió 105 momias en cuatro tumbas y estimó que podría haber hasta unas 10 mil más. Sus últimos descubrimientos sugieren que tal vez tenga razón.

Hawass cree que le llevará a los arqueólogos 50 años explorar toda el área. ¿Qué otros secretos de la vida egipcia descubirán?



El hombre detrás de las momias, Zahi Hawass, ¡es un hombre ocupado! Es un famoso arqueólogo egipcio a cargo de las aún más famosas Pirámides de Giza, en donde ha trabajado por más de 20 años. Pensó que nunca trabajaría en ningún otro lugar por lo mucho que hay que aprender en las pirámides. Sin embargo, en 1996 escuchó acerca de un nuevo sitio mortuorio recién descubierto en el oasis Bahariya. Salió corriendo a ver las tumbas. Cuando llegó, nos cuenta Hawass, “uno de los techos de las tumbas se había derrumbado y el Sol brillaba por ahí. Entré y ví a las momias en los rayos del Sol. Todo lo que pude ver era oro.”

Tan sorprendido estaba, que Hawass regresó a ese lugar en la primavera de 1999 para dirigir una exploración. Desde entones, nunca se ha marchado. El ocupado arqueólogo acaba de terminar un libro sobre la momias doradas, el cual saldrá a la venta en octubre. ¿Qué sigue? Hawass y su equipo planean regresar al Valle de las momias doradas. Esperan encontrar las tumbas de la familia del gobernador Zed-Khonsu-efankh.