Los Estados Unidos es un país construido por inmigrantes. En la década de 1840, la primera oleada provino de Irlanda, Inglaterra y Alemania para excavar desagües y tender vías de ferrocarril. De 1890 a 1924, llegó una segunda oleada de inmigrantes a Ellis Island, la histórica estación de inmigración en el puerto de Nueva York, desde países como Italia y Rusia. Los recién llegados trabajaron con mucho esfuerzo en las fábricas y construyeron ciudades maravillosas.
Ahora, una nueva oleada de inmigrantes está llegando a los Estados Unidos. De acuerdo al censo más reciente, 31 millones de inmigrantes viven en los Estados Unidos. Constituyen 11.5% de la población. Al igual que aquellos que vinieron antes, estos inmigrantes llegaron con la esperanza de construir su propia versión del sueño americano.
UNA NUEVA ERA CON NUEVOS DESAFĺOS
Desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, el país ha estado revisando su política migratoria. Algunas personas desean limitar el número de nuevos inmigrantes a 300,000 por año. Se decretaron nuevas reglas para no dejar entrar a aquellos extranjeros que tienen intención de hacernos daño. Todos los visitantes extranjeros se enfrentan ahora con nuevos retrasos, incluyendo una revisión de alta tecnología y períodos de espera más largos. El 7 de enero, el Presidente Bush propuso un plan para facilitar el seguimiento de 8 millones de inmigrantes ilegales en el país. Aún así, 3.3 millones de nuevos inmigrantes han llegado desde enero del 2000.
Una vez en el país, los inmigrantes necesitan ayuda. "La familia siempre es el primer recurso", dice Lily Woo, la directora de la escuela pública 130 en Manhattan, donde asisten muchos chinos recién llegados. Las extensas familias de inmigrantes se ayudan entre sí para encontrar alojamiento y trabajo. La presencia de otros grupos de apoyo, como las iglesias y los centros comunitarios, ya no es tan fuerte como antes. Como resultado, casi 25% de los hogares de inmigrantes de la actualidad recibe ayuda del gobierno, típicamente para cuidados de la salud y la escuela de sus hijos. El 30% de los inmigrantes no ha terminado la escuela preparatoria y muchos tienen trabajos con sueldos muy bajos.
Los primeros inmigrantes se adaptaron rápidamente a todos los aspectos de la cultura estadounidense, dice Steven Camarota, del Centro de Estudios sobre la Inmigración. "Los inmigrantes italianos incluso dicen que Thomas Jefferson fue su antepasado", dice Camarota. Con los teléfonos celulares y la Internet es cada día más fácil que los recién llegados se mantengan en contacto con el país de donde vinieron.
"Soy la niña más afortunada del mundo", dijo Prudence Simon, de 10 años, que ahora vive en Nueva York. "Tengo dos hogares: Trinidad y los Estados Unidos".
Sólo el futuro revelará cómo los nuevos inmigrantes construirán su sueño americano. Pero una cosa es cierta: existe una larga tradición sobre la cual echar nuevos cimientos.