World Report: January 19, 2001 Vol.6 No.14

Una caminata helada

Liv Arnesen y Ann Bancroft han pasado los últimos dos meses caminando con dificultad a través de la nieve y el hielo de la Antártica con sus esquís a cuestas. La temperatura, normalmente de unos -30°F, es tan baja que cuando se sirven una taza de café, éste inmediatamente se convierte en cristales de hielo. El viento sopla a casi a 200 millas por hora.

La semana pasada, Arnesen comentó a TFK por teléfono de satélite desde la Antártida: “Los últimos días han sido muy duros. Todo a nuestro alrededor es blanco. Ni siquiera podemos ponernos de pie sin tropezar y caer”.

Cualquier otra persona ya habría vuelto la espalda para regresar, pero ellas dos tienen una misión: quieren ser las primeras mujeres en cruzar las 2,400 millas de la Antártida.

Un viaje frío y silencioso
El 13 de noviembre, un avión dejó a Arnesen y a Bancroft en Queen Maud Land, en el extremo de la Antártida, para comenzar este viaje histórico. Normalmente recorren una milla por hora. Cuando las condiciones del viento son favorables, pueden ir mucho más rápido utilizando una vela. Ahora están casi a mitad de camino, y calculan que para finales de febrero llegarán a su destino, la Estación McMurdo, en el otro lado de la Antártida. La semana próxima el dúo alcanzará su primera meta al llegar a la mitad de su viaje, el Polo Sur.

Cruzar el continente congelado a través de montañas y glaciares es agotador. Arnesen y Bancroft llevan cada una 250 libras de valiosos víveres, casi el doble de su propio peso. En sus trineos empacaron lo esencial para un viaje de 100 días: alimento, una tienda de campaña, bolsas para dormir, velas y equipo de navegación y comunicación. Para mantener la energía que el viaje demanda, Arnesen y Bancroft tienen que comer una dieta alta en grasas y calorias. Día y noche se cubren de pies a cabeza con una vestimenta especial de aislamiento que las protege del intenso frío.

El dúo polar
Este tipo de expedición no es nuevo ni para Arnesen ni para Bancroft. Ambas son experimentadas exploradoras polares. En 1994, Arnesen, de 47 años, originaria de Oslo, Noruega, se convirtió en la primera mujer que esquió sola y sin ayuda un recorrido de 50 días en el Polo Sur. Bancroft, de 45, originaria de Minnesota, es la primera mujer que cruza tanto el Polo Norte como el Sur.

Las dos mujeres fueron maestras, y sienten tanta pasión por la enseñanza como por la expedición misma. Están compartiendo sus experiencias con el mundo a través de actualizaciones diarias en el sitio Web www.yourexpedition.com. Bancroft comenta: “Es muy importante que los demás crean en ti. Jamás habríamos podido hacer esto solas. En todo el mundo hay gente que nos apoya y nos sigue”.

Aunque crecieron en dos países distintos, ambas exploradoras leyeron Endurance, el relato del legendario explorador polar Sir Ernest Shackleton, que intentó cruzar la Antártida. Al igual que su héroe, las dos exploradoras le están dando al mundo una nueva lección en supervivencia. Bancroft comenta: “La fortaleza física puede llevarnos lejos, pero el poder que llevamos dentro es el que nos hace alcanzar nuestras metas”.



Exploradores de la Antártida