Las islas Galápagos, frente a la costa de Ecuador, son un lugar único en el mundo. Colonias de iguanas marinas que parecen dragones se asolean sobre las formaciones de lava. Los leones marinos y los pingüinos se zambullen en las aguas azules. Los alcatraces de patas azules y brillantes presumen su color. Tierra adentro, iguanas de tierra de color amarillo y verde mordisquean las flores de los cactus y tortugas gigantes de cuatro pies de largo se arrastran entre los arbustos.
El naufragio del Jessica
En este momento, estas islas fascinantes y las criaturas que las habitan están en peligro. Hace dos semanas, un barco que transportaba 240,000 galones de combustible encalló en una zona de unos seis pies de profundidad frente a la isla de San Cristóbal. (El capitán apagó su radar y confundió una boya con un faro.) Dos días después, el barco se volteó y el petróleo comenzó a derramarse sobre un área mayor que la ciudad de Los Ángeles.
Los científicos estaban muy preocupados por el derrame. Las Galápagos son el hogar de muchos animales que no existen en ningún otro lugar de la Tierra. Las aves y los leones marinos que quedan cubiertos de grasa no pueden sobrevivir. El petróleo no sólo es una amenaza mortal para los peces y los cangrejos de la zona, sino que también amenaza a los animales que se alimentan de ellos. El petróleo podría envenenar la cadena alimenticia.
¡Al rescate!
Durante dos semanas, los trabajadores han estado luchando para limitar los daños. Han puesto barreras flotantes en torno a la mancha de petróleo y han rociado químicos para descomponerlo. Los equipos de rescate están tratando de salvar a los animales cubiertos de petróleo utilizando jabón suave para limpiar su pelaje y sus plumas, y leche, que no irrita los ojos de los animales, para limpiares la cabeza.
La semana pasada, la Madre Naturaleza también ayudó, alejando el derrame de las islas. "Las corrientes marinas, los vientos y el fuerte Sol han evitado que el derrame cause mayores daños", comenta Fernando Espinoza de la Fundación Charles Darwin, un grupo conservacionista de las Galápagos.
Aun así, han tenido que atrapar a docenas de animales, entre ellos, leones marinos, albatros y alcatraces de patas azules para limpiarlos. El petróleo es pegajoso y esto hace que sea difícil para los animales mantenerse a flote o conservar su temperatura corporal en el agua. Cuando menos un pelícano y dos gaviotas, además de erizos de mar y montones de algas marinas han muerto.
Limpiar este desastre negro y pegajoso podría tomar por lo menos dos años. Si el combustible se hunde en el fondo del océano podría matar a las algas y otras plantas que los peces, las iguanas marinas y las aves comen.
Unas islas con mucha historia
El obispo español que descubrió las Galápagos en 1535 las llamó Islas Encantadas por las fuertes corrientes de agua que las rodean.
En la década de 1830, el naturalista inglés Charles Darwin visitó las Galápagos durante varias semanas en un barco llamado H.M.S. "Beagle". Darwin se fijó en que los pequeños pinzones cafés de las islas tenían diferentes tipos de pico. Los pinzones de las Galápagos que comen semillas de la tierra tienen picos gruesos y cortos. Los pinzones que comen flores de cactus tienen picos puntiagudos para evitar las espinas. Un tipo de pinzón puede sostener una ramita en su pico y hurgar en la tierra para buscar insectos.
Las tortugas también varían de una isla a otra. Las que viven en áreas secas, donde el alimento es difícil de encontrar, tienen el caparazón en forma de silla de montar, lo que les permite sacar mucho el cuello para buscar comida. Darwin usó posteriormente estas observaciones para escribir su teoría de la evolución, que trata de explicar cómo los seres vivos desarrollan lentamente nuevas características en respuesta a su ambiente.
La amenaza humana
Los derrames de petróleo no son la mayor amenaza para las islas Galápagos. Más y más turistas visitan estas islas cada año. Las poblaciones de pepinos de mar y langostas están disminuyendo debido a la pesca excesiva. A veces, los perros, gatos y cabras de los residentes atacan a los animales salvajes o se comen su comida. Las Galápagos están protegidas como parque nacional desde 1959, pero es claro que esto no es suficiente. A menos que se tomen otras medidas pronto, podría ser demasiado tarde.
Los animales de las Galápagos
La mayoría de los lagartos e insectos y aproximadamente la mitad de las aves y plantas de las islas Galápagos no existen en ningún otro lugar del mundo. Aquí tenemos a algunas de esas criaturas únicas.