World Report: February 23, 2001 Vol.6 No.18

¿Pueden los niños evitar que otros niños fumen?


Toby Talbot-AP

El 7 de febrero, en Vermont, los niños marcharon a su casa de estado para pedir a sus compañeros que no fumen.

La semana pasada, 700 adolescentes de Nueva Jersey desfilaron representando a REBEL. Los jóvenes se unieron para inaugurar una campaña estatal contra el tabaco, creada por jóvenes, llamada REBEL (Reaching Everyone by Exposing Lies, que quiere decir "Llegando a Todos Descubriendo Mentiras"). Frente a cientos de personas, entre ellas el Gobernador de Nueva Jersey, Donald DiFrancesco, los adolescentes entonaron su grito de batalla: "No estamos a la venta", para protestar contra las compañías tabacaleras.

Uno de los miembros de REBEL, Jessie Smolin, de 17 años, comentó: "Me cae muy mal la forma en que las compañías de cigarros buscan a los jóvenes. No estamos a la venta. No nos pueden comprar".

Desafío a los gigantes tabacaleros
La industria tabacalera ha sido culpada, en público y en tribunales, por los efectos negativos a la salud del consumo de cigarros. En noviembre de 1998 la industria tabacalera llegó a un arreglo con 46 estados fuera de tribunales. En él, los Gigantes Tabacaleros, como se conoce a los seis fabricantes de cigarros más poderosos, acordaron pagar a los estados $250 mil millones de dólares durante los siguientes 25 años. El dinero ayudará a cubrir los costos para atender a las personas con enfermedades relacionadas con el tabaco.

La mayoría de los estados prometieron utilizar parte del dinero para programas de prevención del tabaquismo. Aunque muchos estados todavía no han actuado, algunos comenzaron con importantes campañas creadas por jóvenes. Su éxito ha iniciado un movimiento más violento contra la industria. Los chicos envían el siguiente mensaje a los Gigantes Tabacaleros: No pueden hacernos creer que fumar es fabuloso.

Los estudios muestran que mientras más pronto se inicien los jóvenes en el tabaquismo, mayor es la posibilidad de que se conviertan en fumadores asiduos. Los expertos en salud advierten que si los chicos continúan fumando con la frecuencia actual, más de 5 millones de chicos que ahora tienen menos de 18 años finalmente morirán por enfermedades relacionadas con el consumo del tabaco.

Un estudio de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades en Atlanta, Georgia, reveló el pasado diciembre que los programas escolares por sí solos no son muy efectivos para evitar que los adolescentes fumen. Con los fondos obtenidos de las compañías tabacaleras, los estados han podido expandir las clases tradicionales de salud y pagar a grupos de jóvenes para crear programas más efectivos en contra del cigarro.


Thomas Wells para TIME

Niños trabajando en proyectos contra el cigarro creados por voluntarios de Frontline.

¿Dónde están contraatacando los jóvenes?
Mississippi, que ocupa el cuarto lugar en el país por vidas perdidas a enfermedades relacionadas con el tabaco, creó un grupo llamado Frontline ("Primera Línea") para enfrentar el problema. El año pasado, este grupo, formado por chicos de preparatoria, apoyó un proyecto de ley en la legislatura del estado que prohíbe el uso de tabaco en los eventos deportivos escolares. En el proyecto de ley también se prohíbe que los profesores fumen en las escuelas públicas, inclusive en las salas de maestros. Los estudiantes testificaron ante comités, hablaron con legisladores y organizaron el apoyo de todo el estado. El asesor jurídico de Mississippi, Mike Moore, dice que el proyecto de ley no se habría aprobado tan rápidamente sin el apoyo de los estudiantes.

Los jóvenes consejeros de Frontline también visitan escuelas para crear conciencia entre los chicos más jóvenes sobre los peligros que implica fumar, y entretienen a los niños con representaciones teatrales y bailes. El estado afirma que el número de fumadores adolescentes disminuyó un 10% en las escuelas preparatorias y un 21% en las secundarias a tan sólo un año de haber iniciado el programa.


Crispin Porter & Bogusky

La camáña Truth empezó en Florida y ahora muestra sus persuasivos anuncios en todo el país.

Trabajar para que el mensaje sea escuchado es algo gratificante, comenta Seth Bassett, de 18 años, presidente adjunto de Frontline: "Tengo un amigo que dejó de fumar después de ver nuestro anuncio. (En él se muestra que un fumador de 18 años tiene los pulmones de una persona de 50.) Yo fumaba antes, pero ahora conozco los riesgos y ni siquiera me acerco al tabaco." Desde que Florida comenzó a utilizar el dinero de las compañías tabacaleras en 1998 para enfocarse en los fumadores adolescentes, el consumo de tabaco ha disminuido en un 40% entre los estudiantes de secundaria y en un 18% entre los adolescentes de preparatoria. Una reunión con adolescentes en 1998 mostró que los chicos estaban cansados de escuchar los mismos viejos mensajes de salud. Esto dio inicio a un programa dirigido por estudiantes llamado Truth ("Verdad"). El gran éxito de la campaña en Florida hizo posible una campaña nacional de anuncios de Truth creados por chicos. Tal vez tú hayas visto algunos en televisión.

Leonardo Casas, de 16 años y voluntario de REBEL, comenta: "Se trata de que el mensaje le llegue a la gente. De la misma forma en que las compañías tabacaleras tratan de decirle a los niños que fumar es fabuloso, nosotros respondemos con un mensaje para que los chicos vean que lo realmente extraordinario es no fumar."