Aventura en la Antártida

El escritor de TFK David Bjerklie viajó a la Antártida. Aquí, él comparte algunas de sus experiencias.

Feb 07, 2014 | Por David Bjerklie

La Antártida es el lugar más frío, ventoso y vacío de la Tierra. A lo largo de la costa, también es el hogar de millones de pingüinos. Las aves blancas y negras son solo algo de las muchas vistas y experiencias extraordinarias que la Antártida ofrece a los visitantes. Durante dos semanas en enero, tuve la emoción de ver Antártida de cerca.

La Fundación Nacional de Ciencias (NSF) invitó a TFK a participar en una aventura helada. La agencia de EE.UU. financia la investigación polar tanto en el Ártico como en la Antártida. Durante mi estadía en la Antártida, viajé al Polo Sur, acompañé a los investigadores en el campo y entrevisté a los científicos. “Cada año, enviamos más de 125 equipos de investigadores a nuestras estaciones de investigación en la Antártida”, dijo Peter West de la NSF. Él me acompañó en mi viaje.

 Mi primera parada en el continente fue en la Estación McMurdo. Es la más grande de las tres estaciones de investigación de EE.UU. en Antártida. Un cartel ubicado fuera del comedor de McMurdo lleva control del número exacto de personas que viven allí. Durante los meses de verano (noviembre a febrero), McMurdo tiene una población de alrededor de 800 personas. En invierno, la población es de menos de 200. McMurdo es un pequeño pueblo. Muchos de sus residentes son científicos. Pero McMurdo también es el hogar de carpinteros, cocineros, plomeros, pilotos y otras personas que ayudan a que la estación funcione eficazmente.

En Antártida, uno aprende a no dar nada por sentado. Las únicas plantas que crecen allí son musgos y pequeñas algas. Los alimentos, el agua y el combustible tienen que ser embarcados o enviados por aire. Luego, toda pequeña cantidad de basura tiene que ser sacada del lugar.

Ningún país es dueño de la Antártida. Es gobernada por el Sistema de Tratado de la Antártida. Los acuerdos declaran que el continente tiene que mantenerse para propósitos pacíficos y exploración científica. Los científicos que conocí estaban estudiando todo, desde pingüinos a insectos, desde meteoritos a lagos de lava.

Exploradores científicos

Cada verano, Jean Pennycook acampa en una carpa en Cape Royds y observa a los pingüinos Adelaida. Viajé en helicóptero a la colonia de pingüinos para ver cómo Pennycook colocaba bandas a las aves. “Lo llamamos el rodeo de pingüinos”, dijo ella. Los investigadores juntan a los pingüinos y suavemente colocan bandas a las crías esponjosas. Las bandas ayudan a los científicos a llevar control de las aves.

Jenn Burns lidera un equipo que monitorea la salud y el peso de las focas de Weddell. Paul Koch y Brenda Hall estudian los restos momificados de focas en los Valles Secos, un hábitat desierto de arena y rocas. Ellos quieren aprender cómo esos animales vivieron hace miles de años.

Hay investigadores que estudian cosas que te sorprenderían. ¿Sabías que la Antártida tiene un volcán activo? Los científicos están estudiando un lago de lava hirviente en el Monte Erebus.

Tuve una aventura asombrosa. Me fui de la Antártida con un profundo respeto por los exploradores modernos que trabajan y viven en un ambiente que es tanto extremo como extraordinario.